La venta y consumo de drogas en las unidades académicas de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) es una realidad, sin embargo los narcomenudistas gozan de total impunidad porque están ligados a los grupos de presión política de dentro y fuera de la institución educativa, por lo tanto no existe ninguna denuncia por tráfico de enervantes ante las autoridades competentes.
El abogado general de la UABJO, Héctor López Sánchez, informa que han presentado 10 denuncias penales por la toma y vandalismo de instalaciones, así como robo de equipo, pero ninguna por la venta de estupefacientes en los campus universitarios.
Por su parte, el ex secretario general del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (Steuabjo), Rosendo Ramírez Sánchez, sostiene que el combate a los narcomenudistas en la universidad es bastante difícil, porque están ligados a los grupos de poder político tanto de la UABJO, como de funcionarios del gobierno estatal.
Después de advertir que no quiere meterse en este tipo de temas, señala que es común que jóvenes que no pertenecen a la comunidad universitaria permanezcan en los campus universitarios por sus ligas con grupos que están enquistados en la propia universidad.
-Pero para financiarse recurren al robo y la venta de drogas o el cobro del piso a los comerciantes, ¿o no?
-Sí, pero evidentemente estos jóvenes no llegan solos, tienen que ver con los grupos de presión de la universidad, pues hay gente de Cinco Señores que no estudia, pero anda merodeando, y no sé a qué tipo de negocios se dediquen. Hay gente de la Central de Abastos, hay cholos, mucha gente.
Ramírez Sánchez comenta que la seguridad del campus universitario está en manos de la Policía Auxiliar Bancaria Industrial y Comercial (Pabic), lo que representa una inversión de 2 millones de pesos al año, pero de nada sirve su presencia porque no contribuyen a abatir el problema de inseguridad.
“Estando la Pabic ha habido robos no solo a estudiantes o trabajadores, han entrado a las propias instalaciones, se han llevado computadoras, incluso en presencia de los catedráticos como sucedió en el Centro de Idiomas hace algunos años; desgraciadamente, sin meterme en honduras, la gente se colude para este tipo de situaciones y los delincuentes cuentan con el apoyo de la propia policía”.
-¿Este clima de inseguridad favorece todo tipo de ilícitos, como la venta de drogas?
-Claro, claro, esto es natural. No debería haber este tipo de situaciones dentro de la universidad pero desafortunadamente hay intereses políticos de grupos al interior de la UABJO y de funcionarios gubernamentales, por eso nadie se hace responsable de lo que pasa en la universidad. “Todo mundo sabe quiénes cometen los ilícitos, pero desafortunadamente son protegidos por los propios funcionarios universitarios o tienen un padrino que es funcionario de gobierno, ese es el grave problema”.
La situación no es nueva
Desde 2013 el entonces procurador de justicia, Manuel de Jesús López López, reveló que en las escuelas de educación pública de todos los niveles, entre ellas la UABJO, se venden y se consumen estupefacientes.
Incluso señaló que tenían denuncias por venta de estupefacientes en las que se señalaba a estudiantes de la UABJO como proveedores de drogas. “Nos ha llegado información, estamos trabajando en ello más ahora que tenemos competencia en materia de narcomenudeo, pero no sólo en la universidad, es en varios centros educativos”.
Como en cualquier colonia
El abogado general de la UABJO, Héctor López Sánchez, señala que en el campus de la UABJO, como en cualquier colonia, región o municipio se da el narcomenudeo.
Manifiesta que en el caso de la universidad todos los órdenes de gobierno deben cuidar este tipo de situaciones, porque muchas veces provienen del exterior del campus, como es el caso de la delincuencia organizada, que no se descarta que actúe en las instalaciones de la institución.
Expresa que en este caso las autoridades estatales y federales tendrán que establecer coordinación con la autoridad universitaria para atender el problema, “pero en el ámbito del campus universitario corresponde a los órganos de gobierno interno determinar procedimientos de vigilancia, inspección y hacer de conocimiento de otras autoridades este tipo de situaciones, para que a su vez actúen en el ámbito de sus atribuciones, respetando en todo momento la autonomía de la universidad”.
Destaca que en el caso de los delitos de tráfico de enervantes no se justifica la extraterritorialidad.
-¿Han presentado alguna denuncia por tráfico de estupefacientes en el campus universitario?
-Hasta el momento no. Aunque de acuerdo con nuestras atribuciones estamos verificando y supervisando la situación y en caso de darse este tipo de incidencia por supuesto que vamos a denunciarlas ante las autoridades competentes.
-¿Existe preocupación por la venta de drogas en la UABJO?
-Bueno, yo no puedo afirmar que haya este mal, lo que sí puedo comentar es que las autoridades de gobierno estaremos atentos a que este tipo de hechos no ocurran dentro del campus universitario.
