Poco más del 8% de incremento tuvieron los servicios de emergencia atendidos por el Heroico Cuerpo de Bomberos, de ellos, la mayoría fueron por accidentes de motociclistas, informó el director de la institución, Manuel Maza Sánchez, quien además, indicó que la fecha se han atendido también 6 siniestros graves provocados por mal manejo de pirotecnia.
Dijo que el promedio de llamadas - reales - que atienden anualmente es de 6 mil, es decir, 16 diarias; sin embargo, en 2017 estas llegan hasta 22 al día; ello independientemente de las cifras de atención que registraron de forma extraordinaria con motivo de los sismos.
Maza Sánchez abundó que este aumento se debió incremento de los accidentes viales, de entre los que destacan los de motocicletas, cuya tasa de mortalidad es muy alta en Oaxaca, debido a la falta de protección e indiferencia a las reglas que existen para la conducción de un vehículo de este tipo; en este rubro, el porcentaje de atención a llamados de emergencia fue de alrededor del 18%.
A ellos, se suman los accidentes automovilísticos, incendios estructurales y no estructurales; así como los rescates en playas, los cuales, en temporada vacacional de 15 días, se registran hasta 300 diarios.
“Parece una cifra exagerada la del rescate preventivo en playas, pero en este caso, como con los accidentes automovilísticos, se conjuga el alcohol, lamentablemente la mayoría de emergencias son resultado de la irresponsabilidad”, expuso el jefe de Bomberos.
Reveló que en temporada decembrina, los focos rojos son resultado de la indiscriminada venta de cohetes, a pesar de las restricciones, supervisiones y decomisos que se realizan, pues el problema, incluso se genera desde el propio hogar.
“Hemos dicho que un cohete no es un juguete, pero de pronto son los propios padres de familia quienes incentivan la quema de los mismos, no comprenden que ni siquiera con supervisión de un adulto debe usarse la pirotécnica que ya ha cobrado cientos de vida”, señaló.
Autoridades complacientes
Informó que en Oaxaca, las autoridades municipales se resisten a poner límites en la venta de ese material, sobre todo en las comunidades y, en el caso del Mercado de Abasto, son los vendedores los que se niegan a contribuir con el control correspondiente.
“Mientras exista la complacencia de las autoridades, será difícil controlar el uso de la pirotecnia así como aplicar los correctivos necesarios para evitar accidentes viales donde se pierdan vidas y crear una cultura de prevención que disminuya los indices de atención a emergencias; al contrario, aún faltan los 15 días más peligrosos del año y ojalá la gente asuma que las fiestas no tienen porque cobrar vidas”, concluyó.
