Los once incendios forestales que se encontraban activos en San Miguel y Santa María Chimalapa, región del Istmo de Tehuantepec, causaron afectaciones en alrededor de cinco mil hectáreas de bosques, informó ayer el director general de la Comisión Estatal Forestal de Oaxaca (Coesfo), Félix Piñeiro Márquez.
El funcionario dijo que esa micro-región del estado se encuentra en una situación crítica por la sequía extrema y la baja humedad relativa.
“Existe, por decirlo así, un combustible en exceso para los incendios forestales”, señaló.
Explicó que la última conflagración fue controlada durante el transcurso del día mediante el trabajo de las brigadas de comuneros, de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y de la propia COESFO, coordinado por el Equipo Estatal de Manejo de Incidentes (EMMI).
Incluso, detalló que las brigadas fueron trasladadas en helicópteros a las zonas siniestradas para un rápido control y liquidación del fuego.
Destacó que si bien no se ha hecho una cuantificación total, las conflagraciones afectaron a por lo menos cinco mil hectáreas de bosques de pino y encino.
Afortunadamente –anotó–, los incendios forestales solamente han sido superficiales y no de copa o subterráneos.
Sin embargo, observó que las afectaciones causadas en la superficie siniestrada son importantes para los bosques de pino y encino de San Miguel y Santa María Chimalapa.
Por otra parte, Piñeiro Márquez dijo que el incendio forestal registrado en Santo Tomás Tamazulapan, región de la Sierra Sur, se atendió y tiempo en forma por brigadas de comuneros de la CONAFOR y del Ejército Mexicano.
Además, aclaró que la conflagración no provocó daños en cuatro mil hectáreas sino solamente en 280 hectáreas.
