CIUDAD DE MÉXICO.- Los integrantes de las autodefensas de Michoacán han padecido la venganza por parte del crimen organizado desde que se disolvió este tipo de agrupaciones y se dio la conformación de la Fuerza Rural.
Muchos han muerto asesinados y otros están detenidos o desaparecidos, presuntamente por los grupos criminales que se crearon tras la desaparición de La Familia Michoacana y su derivación en los Caballeros Templarios.
Un recuento basado en informes oficiales, arrojó que desde la desmovilización de las autodefensas en mayo de 2014, a la fecha, 39 de ellos han sido literalmente cazados y acribillados.
En algunos casos, los sicarios han dejado mensajes de venganza en contra del movimiento civil armado.
La cacería ha alcanzado a operadores de las autodefensas que fueron vinculados con grupos criminales.
