Tenía sólo 14 años cuando un tumor le arrebató la vista. El mundo que había conocido de un momento a otro quedó obscurecido. Su vida cambió drásticamente, pero la discapacidad no lo frenó
Se llama Víctor Manuel de la Cruz, tiene 38 años de edad y junto con Frayde, su perro guía ha recorrido el país promoviendo la inclusión, sensibilización y no discriminación hacia este sector de la sociedad.
“Pierdo la vista a los 14 años por tumores y pierdo el olfato. Hace 25 años de eso. Fue bastante fuerte porque la verdad había más ignorancia, más prejuicios y no tanta atención a las personas con discapacidad. Para sobrevivir pedía dinero en el metro, vendía discos, andaba en los camiones vendiendo discos con una bocina y pedía dinero para poder subsistir”.
Los primeros años -explica- fueron sumamente difíciles, de frustración, llanto, desesperación. “Yo lloraba porque creía que no podría salir adelante y que sería inútil toda mi vida, después me di cuenta que no sería así que Dios tiene propósitos y cambios en el ser humano siempre y cuando queramos. Con poder respirar es más que suficiente para poder salir adelante y ayudar a las personas”
Actualmente forma parte de un programa a favor de las personas con discapacidad en donde se fomente la autonomía personal, la autoestima y el aprendizaje para eliminar las barreras que enfrentan en su día a día.
Uno de los trabajos que realiza, es la sensibilización para que personas sin discapacidad puedan entender el mundo desde los zapatos de quienes no pueden ver.
Guiado por Frayde, un labrador de siete años de edad, Víctor propone a las personas sin discapacidad vendar sus ojos e intentar recorrer las calles desde esta carencia del sentido de la vista. Podría considerarse una acción completamente fácil, pero no lo es.
Una vez con los ojos a oscuras el camino se vuelve completamente sinuoso, un abismo en el que se precipita la angustia, desesperación y miedo. Las voces de las personas aturden buscando aquellas que te adviertan de lo que pasa alrededor. El paso se hace precavido temiendo tropezar o chocar con alguna maceta, poste, protecciones de herrería que cuidan las ventanas, todo es un riesgo desde la oscuridad.
De acuerdo con el censo 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en Oaxaca hay 129 mil 618 hombres y 144 mil 258 mujeres con discapacidad, de las cuales 123 mil 440 tienen discapacidad para ver aun usando lentes. Pese a que el número no es menor, son pocas las políticas públicas aplicadas a favor de este sector de la sociedad.
