SAN JUAN YAGILA, Ixtlán de Juárez, Oax.- Justo cuando en el 2006 había una rebelión magisterial y popular en Oaxaca, un equipo de geógrafos estadounidenses de la Universidad de Kansas arribó a las comunidades zapotecas del Rincón Alto de la Sierra Norte, a realizar la investigación llamada México Indígena.
Este trabajo, que formó parte del Proyecto Global Expediciones Bowman, impulsadas por la Sociedad Geográfica Americana (AGS por sus siglas en inglés), fue aceptado por las comunidades zapotecas porque parecía que sería en su beneficio, pues se proyectó la elaboración de un mapa con toponimias y otras informaciones culturales y geográficas.
Sin embargo, se percataron dos años después que fueron víctimas de un acto de geopiratería y sobre todo, que fueron engañados, pues la AGS, violando su código de ética, no informó que la investigación fue financiada por la Oficina Militar de Estudios Foráneos (FMSO), que pertenece al Departamento de Defensa de los Estados Unidos, ni del involucramiento de la empresa armamentista Radiance Technologies.
Por eso, el equipo de geógrafos México Indígena hizo varios reportes de las actividades de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y de la oposición de pobladores de Santa María Zoogochí y Santa Cruz Yagavila, a seguir cooperando con los investigadores, por ser simpatizantes del movimiento magisterial y popular.
“Si vemos el enfoque que tiene la FMSO en relación con la contrainsurgencia, no parece coincidencia que la llegada del equipo México Indígena haya coincidido con el surgimiento de la APPO, sobre todo, porque las otras expediciones de Bowman se han realizado precisamente en lugares donde existe insurgencia y también interés estratégico de los Estados Unidos, como Colombia, Kazajstán y Jordania”, afirmó el ex presidente municipal de Guelatao de Juárez, Aldo González Rojas, miembro de la Unión de Organizaciones de la Sierra Norte de Oaxaca (UNOSJO).
Oscuros nexos
Además, las Expediciones Bowman siempre han estado relacionadas con el Sistema del Terreno Humano (HTS), una estrategia contrainsurgente del Ejército de los Estados Unidos.
“La idea de este sistema consiste en emplear científicos sociales, en su mayoría antropólogos, para mejorar la eficacia contrainsurgente del ejército estadounidense y así tenga un conocimiento mejor de las dinámicas locales. Por eso, presumimos que la investigación en la Sierra Juárez alimenta a los equipos del Terreno Humano del ejército estadounidense para planear sus operaciones militares o incidir en políticas públicas”, señaló.
Por eso, no fue casual ni fortuito que el equipo de geógrafos de México Indígena incluyera el logotipo de la FMSO en los mapas preliminares de Santa María Zoogochí y Santa Cruz Yagavila.
“En las primeras presentaciones de México Indígena, los dos mapas tenían el logotipo del FMSO, aunque en los mapas de San Miguel Tiltepec y San Juan Yagila ya no aparecieron. Eso, nos hace pensar que fueron removidos deliberadamente para engañar a sus habitantes”, apuntó.
Demandan que no usen la información
Ante el engaño, especialmente de que la información recabada sería entregada a la FMSO, las comunidades zapotecas han manifestado su desavenencia con el proyecto México Indígena.
“Estamos en desacuerdo porque no fuimos debidamente informados de los verdaderos fines de la investigación, los usos que se daría a la información obtenida y las fuentes de financiamiento, ocultando expresamente la participación del Ejército de los Estados Unidos”, afirmó el entonces agente de policía municipal de San Miguel Tiltepec, Rogelio Hernández.
Además, han demando a la AGS, a la FMSO y a la Universidad de Kansas, una disculpa pública por haber violado sus derechos como pueblos indígenas y sobre todo, no utilizar la información recabada.
“Queremos que se disculpen porque violaron nuestro derecho al consentimiento libre previo e informado, que las comunidades indígenas tenemos reconocido, y que se abstengan de hacer cualquier uso de la información, así como que nos las devuelvan o la destruyan”, asentó.
Ni una investigación más
SAN JUAN YAGILA, Ixtlán de Juárez, Oax.- Para evitar un nuevo saqueo de sus saberes tradicionales, las comunidades zapotecas del Rincón Alto de la Sierra Norte determinaron cerrar el paso a cualquier otra investigación sobre sus tierras y territorio, ante el engaño que sufrieron con el proyecto México Indígena.
“Ya se acordó que no vamos a dejar que entre ningún investigador, ya no nos vamos a dejar sorprender”, afirmó el presidente de la Unión de Comunidades Cafetaleras del Sector Rincón Alto, Moisés Martínez Francisco.
Pues, además de la información recabada por el equipo de geógrafos de la Universidad de Kansas durante su investigación denominada México Indígena, también se percataron que se estaban apropiando de algunos de los recursos biológicos existentes en sus frondosos y espesos bosques y selvas, donde habitan el jaguar, el puma, el venado cola blanca, el correcaminos y aves de plumajes brillantes y multicolores.
“Cuando llegaron los geógrafos nos dijeron que venían a mapear primeramente a San Juan Yagila y San Miguel Tiltepec para un asunto didáctico, pero después nos dimos cuenta que era un asunto donde estaban las fuerzas militares de los Estados Unidos. Y también supimos que estaban recogiendo plantas, insectos y aves, que prácticamente nada más hay en nuestras comunidades”, apuntó.
Por eso, hace dos años, las nueve comunidades del Rincón Alto, San Juan Yagila, Santiago Teotlasco, Santa Cruz Yagavila, Santa María Zoogochí, San Miguel Tiltepec, La Luz y Santa María Josaa, perteneciente a Ixtlán de Juárez, así como San Juan Yaneri y su agencia municipal, San Juan Tepanzacoalco, decidieron no aceptar ninguna otra investigación en sus tierras y territorios. Y eso, incluye no solamente a equipos extranjeros, sino también mexicanos.
“Ya no vamos a permitir que nos roben nuestros recursos naturales, ni nuestros saberes tradicionales, porque fuimos víctimas no solamente de geopiratería, sino también de biopiratería. Tampoco, vamos a permitir que entren las mineras, porque ya se andan asomando”, terminó.
