La distancia social como medida preventiva ante los contagios por la COVID-19 hizo que los oaxaqueños tomaran clases y trabajaran a distancia a través de equipos tecnológicos conectados a internet, por lo que en los primeros meses del confinamiento, algunas empresas registraron un aumento del 20 por ciento en las contrataciones del servicio.
De acuerdo con el 17° Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2021 realizado por la Asociación de Internet Mx (AIMx) el 69.2 por ciento de los entrevistados considera que el principal problema para navegar es la velocidad lenta.
Mientras que el 25.8 por ciento señala que el servicio es intermitente y un 4.6 por ciento considera que la navegación no es segura.
El estudio señala que actualmente hay 87.6 millones de mexicanos con conexión a internet y destaca que 1 de cada 10 usuarios de internet decidió incrementar la velocidad de descarga que tenía contratada previo a la pandemia.
Asimismo, detalla que a pesar del impacto económico negativo que ha provocado la pandemia por la COVID-19, sólo un 1 por ciento disminuyó el pago de la factura de su servicio de internet.
Gilberto Bolaños, trabajador de una empresa de telecomunicación, expuso que no estaban preparados para una situación como esta, por lo que las antenas han sobrepasado su capacidad, provocando conexiones lentas e intermitentes.
Afirmó que en ocasiones no han podido cumplir con la instalación en zonas a la que no le llega señal o la velocidad no es tan rápida como han prometido, como es el caso de la fibra óptica.
Señaló que después de la segunda quincena de abril de 2020, cuando comenzó el confinamiento, la contratación del servicio de internet aumentó en un 20 por ciento, principalmente en las comunidades del estado.
El trabajador destacó que algunos puntos que ha visitado para instalar este servicio son San Pablo Huitzo, Juxtlahuaca y San Miguel Tlacotepec, pero ha tenido casos en los que la red está saturada y ya no pueden administrar al servicio.
