La incongruencia entre el discurso de la Sección 22 del Sindicato de Trabajadores de la Educación (SNTE) y sus verdaderos intereses, así como la posición institucional respecto al interés por las comunidades indígenas y la protección a sus lenguas originarias, se refleja en la indiferencia y abandono que padece el Centro de Estudios y Desarrollo de las Lenguas Indígenas de Oaxaca (CEDELIO).
La oficina que depende del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), cumple con sus funciones, gracias al apoyo de otros organismos y asociaciones relacionadas con su tarea, porque el retroceso es lamentable, afirmó René Oswaldo González Pizarro, coordinador de Difusión y Publicaciones del CEDELIO.
El CEDELIO es el centro de investigación de carácter académico y cultural que promueve, desarrolla y realiza acciones para el fortalecimiento y preservación de las lenguas originarias de nuestro estado, sin embargo lucha contra corriente y no tiene la capacidad de atender las necesidades de rescate de las cuatro lenguas originarias que están a punto de extinguirse, dijo González Pizarro.
“Al ser Oaxaca el estado de mayor diversidad lingüística, el CEDELIO requiere fortalecerse para poder realizar su labor, sobre todo porque nuestra tarea está vinculada directamente a las aulas en los niveles básicos de educación a través del sector de Educación Indígena, sin embargo tenemos que trabajar proyectos en alianza con otras instituciones”, expuso.
El funcionario refirió que actualmente el Centro de Estudios trabaja con alrededor de 32 personas, de las cuales solo siete de ellas están involucradas técnicamente en los proyectos y de ellos uno solo es lingüista, aunque la mayoría habla al menos una lengua originaria, además de la materna.
“En 2015 hubo una reestructuración, desde entonces estamos a la deriva porque no sabemos de quien depende este Centro, que se creó precisamente como resultado de la lucha de los pueblos y la lucha sindical, sin embargo, las lenguas indígenas no están en las prioridades ,pues ni la parte oficial nos reconoce en estructura, ni la sindical nos pone en la mesa como un asunto importante”, acusó González Pizarro.
Aunque lamentó que hoy en día la mayoría de profesores indígenas no dominan ya una lengua originaria, reconoció que ese sector quien los apoya para mantener la labor que con mucho esfuerzo llevan a cabo.
El proyecto que cumplirá en breve 20 años de iniciado, tuvo una pausa de unos 5 años aproximadamente, en 2007 se reinició y casi nadie sabe de la existencia del mismo, pero lo peor va en retroceso, lamentó el coordinador de Difusión.
Lamentó, que no exista coordinación entre todas las instituciones dedicadas a las lenguas indígenas su fomento y rescate, pero mucho más que el tema sea utilizado solo para situaciones de tipo político y mediático, lo que pone en riesgo la permanencia de las lenguas originarias.
