¿Dónde nació?
Aquí en Huaxyacac, Oaxaca, tal como la describe la poeta Ninfa Pacheco, en su poemario “El Perfume del Agua”, grandiosa obra poética de una gran investigadora de las lenguas de nuestros pueblos oaxaqueños. Pero de esto hablaremos en otra ocasión. Nos vamos a nuestro tema; efectivamente, Sandra Zárate García nació bajo los efectos de las lunas de octubre; por eso, en su expresión artística siempre vemos motivos relacionados con la naturaleza, con las personas de los pueblos que no han perdido su originalidad, su lengua y su vestimenta.
Zárate combina el color vívido en sus obras, que ha sabido exponer, tanto individualmente como colectivamente. Y volviendo a su nacimiento, diremos que fue una niña feliz, porque sus progenitores siempre trataron de comprender sus aptitudes al jugar con la cera o plastilina; ya traía consigo las dotes de una artista plástica, pero que necesitaba el impulso para inscribirse en la Facultad de la Escuela de Bellas Artes.
No conforme con estos cursos, fue a la Casa de la Cultura Oaxaqueña para ampliar más sus conocimientos, de ahí que también se auxiliara con maestros particulares, para ir conociendo nuevas técnicas sobre los temas que a ella le interesaban desarrollar; con su inquietud se inscribe en la Unión de Artes Plásticas de Puebla.
Con estos vastos conocimientos, Sandra Zárate García cuenta ya con 28 exposiciones colectivas e individuales, donde podemos ver el avance de su plástica, su tezón por continuar en el camino del arte que la ha llevado a exponer en pueblos del valle oaxaqueño y aquí en la ciudad de Oaxaca, donde ha recorrido los espacios de exposiciones.
Siendo una mujer inquieta llega a Capulálpam de Méndez, pueblo mágico, donde participa en la Exposición Pictórica y Colectiva “La flora y la fauna de la Sierra Juárez” en el espacio adoptado para museo que fue en las fiestas de mayo del presente año; le otorgaron el reconocimiento por su valiosa participación en el XV Concurso de Patios y Jardines del mismo lugar, diploma que le entregó la propia autoridad capulalpense.
Creatividad
Sandra Zárate busca ampliar su conocimiento, diríamos endulzar ese óleo del que no se desprende, donde plasma el rostro indígena, la figura femenina y masculina; conjuga la naturaleza de los animales con el agua, con el aire, con el paisaje que aprisiona la belleza de una creación exclusivamente suya; no quiere dar un paso en falso, porque desea hacer sentir al público esa creación suya en las múltiples obras que presenta, aunque en el fondo parece tener temor de no lograr el propósito cometido, sino que intenta lo mejor posible de la creatividad. Ser creativa no es nada fácil, es difícil porque hay que extraer el yo profundo para interpretar bien el acontecimiento.
Crítica
La Zárate es incansable, va en el camino adecuado, pero necesita trascender fronteras porque reúne el requisito como plástica; sus pinturas son de trascendencia y encierran un símbolo netamente oaxaqueño. Es necesario acogerla donde verdaderamente la valoren como artista plástica con trayectoria. Ella capta muy bien la figura humana, tiene un camino amplio por recorrer. No debe quedarse sin proyección hacia otros lugares porque hay un sello propio que la identifica como una artista de mucha trascendencia. ¡Sandra Zárate tiene un gran futuro por delante!
