CIUDAD DE MÉXICO.- Cuando el Gran Silencio lanzó la canción Chuntaro Style, en 2001, la forma de bailar y la estética de los cholos regiomontanos llamó la atención.
Años después, en 2007, la diseñadora británica Amanda Watkins se los empezó a encontrar por la Macroplaza y el mercado dominical del Puente del Papa, y quiso documentar su particular estilo.
Casi una década después, abrirá la exposición Cholombianos, este jueves, en el Museo de la Ciudad de México.
La muestra es una consecuencia del libro del mismo título que editó Trilce, en 2013. El año pasado fueron las primeras exposiciones, una en Londres y otra en la Feria del Libro de Guadalajara.
Déborah Holtz, editora de Trilce y organizadora de la exposición, señaló que éste es un movimiento urbano particular y único como no se había visto en décadas en el País.
En la exposición hay vestimentas, fotografías tomadas por Watkins de los cholos regios amantes de la cumbia colombiana, residentes de la colonia Independencia, conocido también como el Barrio Bravo.
La diseñadora británica señaló que el clasismo de Monterrey casi le impedía documentarlos pues para los locales, incluyendo colegas y alumnos de la universidad privada donde daba clases en San Pedro, el segundo municipio más rico del País, los cholombianos eran símbolo de delincuencia.
"Yo creo que les puede pasar lo mismo que a los punks, que en 20 años se va a apreciar su importancia, aunque en el momento en que está sucediendo nadie quiere hablar de ellos", dijo Watkins.
En la inauguración, el jueves, tocarán dos grupos representantes de la cumbia cholombiana.
Después, algunas piezas viajarán a Francia para una exposición sobre movimientos de rebeldía en el mundo.
Y en septiembre, llegará a Monterrey, al Colegio Civil.
