A propósito de la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el artista mazateco Filogonio Naxín insiste en la difícil situación que están viviendo los pueblos y comunidades indígenas de México al enfrentarse a la pandemia por coronavirus. Propone una muestra virtual titulada en mazateco: Tibantjiya animara ngasundié, que en español traduce con el título: Está cambiando el corazón de la Tierra, que inaugurará desde casa, ante la situación de contingencia por la COVID-19.
Bajo la premisa #QuédateenCasaYdisfrutadelArte y ante la “nueva normalidad”, Filogonio Naxín plantea acceder al derecho de disfrutar del arte. El mensaje desde el título alude a lo positivo, al movimiento y al cambio, a la regeneración y al aprendizaje es un tributo a la sabiduría ancestral de los Pueblos Indígenas, que aunque hoy su mensaje debe resonar más fuerte, sigue siendo necesario insistir en las grandes necesidades que tienen, las cuales se acentúan aún, ante esta pandemia.
Late más fuerte el corazón de la tierra, ante la pandemia
El artista mazateco creó estas obras durante el confinamiento; las técnicas que empleó van desde la acuarela, el acrílico y papel amate. Filogonio Naxín enfatiza que el corazón de la tierra se encuentra en los bosques y selvas que mayoritariamente han sido resguardadas por los pueblos indígenas del mundo.
“Son estas comunidades las que se encuentran ahora con mayor vulnerabilidad al tener poco acceso a unidades médicas, carencia de información contextualizada a la realidad que se vive en los pueblos y falta de información en sus lenguas maternas. Por ello, es importante ver la situación en la que los pueblos indígenas se están enfrentando a esta pandemia” compartió el creador.
Recuerda la conexión directa con la tierra profunda y energía vital
En una de sus piezas, Kjuandara Nanguí (Vida de la Tierra) habla desde su visión mazateca sobre su preocupación por la naturaleza: “Compartimos una casa, es de todos los seres vivos, no sólo de la especie humana. En esta obra pongo en el imaginario de todos, a los animales tierra, animales agua, animales pantano y de otros ecosistemas sin los cuales no podemos subsistir como especie humana. Está la semilla origen de todo, desde la visión mexicana, el valor del maíz como fuente de vida. Como conexión directa con la tierra profunda y energía vital”.
En otra de sus piezas, Xúura Ngasundie (Ombligo de Tierra), quiere dejar el mensaje a las personas de que el sistema de vida está en riesgo. Recordar que en el sistema que conforma a la humanidad, si la Tierra peligra, peligra la vida de la especie humana, que está conectada cual nuevo ser humano al cordón umbilical de la madre: “Estamos todas las especies de la Tierra conectadas, interdependientes uno con todos”.
En su obra Animara ngasundié (Corazón del mundo) habla sobre los colores que hay en la naturaleza, de los colores que son todos los seres y recuerda que todos los colores están en cada una y cada uno: “La riqueza de la madre tierra, de la energía. Por eso los animales que aquí represento, son de muchos colores, pero todos provienen de un mismo corazón”.
Estamos hechos de la misma materia
En su obra Xkún xtén (Ojo de hongo) representa al elemento base de la vida en la Tierra: “Estamos hechos de la misma materia, todos los seres vivos, entonces no hay por qué hacer distinciones de que especie tiene más derechos. O con más énfasis aún, no hay por qué hacer distinción entre los colores que hay en los seres humanos, cuando el elemento que da la vida es el mismo”.
Conócelo
Filogonio Naxín nació en la región de la Cañada de Oaxaca, en la comunidad de Mazatlán Villa de Flores en 1986. Egresó de la licenciatura en 2012 y, desde entonces, inició su vida profesional que cuenta ya con más de 30 exposiciones individuales y colectivas en Museos, Casas de Cultura y Galerías de los estados de Veracruz, Puebla, Oaxaca, Durango, Estado de México, Hidalgo, Querétaro y Ciudad de México.
Dentro de sus exposiciones individuales destacan el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) en la ciudad de Oaxaca, y en la Ciudad de México en las instalaciones de Radio UNAM, en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en el Museo Nacional de Culturas Populares de la Secretaría de Cultura. Su obra ha sido publicada en revistas como Arqueología Mexicana, México Desconocido, Mexicanísimo, Playboy, entre otras.
Ha impartido talleres de gráfica, de pintura y de la cultura mazateca en diversos museos y casas de cultura del país.
