James Wyly. El pincel mestizo presenta una selección de una veintena de óleos que muestran el mestizaje personal del artista radicado en Oaxaca desde hace 15 años. A mediodía de este domingo será inaugurada esta exposición presentada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Centro Cultural Santo Domingo y el Museo de las Culturas de Oaxaca.
Para James Wyly, la pintura es en el fondo un proceso de transformación. El ojo del pintor recibe imágenes del mundo, las cuales pasan por su mente y salen, transformadas subjetivamente, por medio de su pincel, así lo adelanta el texto de invitación a esta muestra.
"Esta transformación es complicada más que misteriosa, porque no tiene que ver sólo con un proceso selectivo del ojo, sino también, en el pasaje por la mente en su camino a la mano y al pincel. La imagen puede ser sometida a todo tipo de asociaciones; culturales, históricas, y mitológicas, derivadas de la totalidad de los 'muebles interiores' del pintor".
El riquísimo y colorido mestizaje de Oaxaca ha inspirado a James Wyly. Su ojo de pintor se formó en otras latitudes y sus “muebles interiores” son diseñados y cortados según tradiciones alejadas de estas tierras; sin embargo, él se atreve a pintar imágenes oaxaqueñas.
La obra de James Wyly no aspira a reproducir el mestizaje oaxaqueño, sino un mestizaje personal. Y en este sentido, es un homenaje al profundísimo mestizaje de Oaxaca que lo inspira y sorprende con sus manifestaciones cotidianas vista por su ojo como por lo que sale de su pincel, incorregiblemente mestizo, que encuentra enganchado a su mano. El observador podrá constatarlo en esta muestra.
