Infancia y primeros estudios
"Nací aquí, en mi querida y adorada Oaxaca; fui creciendo entre las lunas de octubre que ya no son de ese mes, ahora son de cualquier tiempo. Todavía me tocó jugar con el trompo o con los juguetes de madera elaborados por los carpinteros. Eran hermosos, también la época era distinta.
"Mis padres no me dejaban juntarme con cualquiera, eran un poco reservados; sin embargo, decían que deseaban lo mejor para mí. Hasta ahora no sé cuál era o será lo mejor. Total, que me inscribieron en un colegio de monjas; no para ser como ellas, sino para educarme intelectualmente, pues estas personas son dedicadas al estudio y no les gusta perder el tiempo ni mucho menos que un estudiante lo pierda. Mi Colegio Motolinía de Antequera me enseñó a ser un personaje exclusivo, respetuoso y caballeroso.
"Después, me inscribo en el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios 123, termino mi preparatoria y ya mi objetivo está definido".
La obra pictórica
MI obra artística es Oaxaca: “Van ahora conmigo mis recuerdos/ y su escolta es eufórica teoría./ Aquí abajo está la luz, bajo este cielo/ en tardes claras y en mañanas limpias/ y en las noches cuajadas de luceros/ mi niñez gastó el oro de su risa/ en este caserón amplio y severo/ me dio la vida la inicial del ritmo/ y la palabra maternal su credo/. Miro todas las cosas como símbolos/ y encuentro una verdad que estaba ausente./ ¡No, déjame de ser un tanto niño!” Así reza el poeta David Mariscal Torres, en su Lírica Oaxaqueña.
Viene al caso debido a que José Jiménez, inspirado en todo lo que le rodea, es motivado para inscribirse en el taller de pintura clásica del maestro Alfonso Cabrera.
"Y en este mismo tiempo soy alumno del artista Fernando Andriaccci. De ahí que también me haya interesado en plasmar los tapetes del Día de Muertos en los años 2011 al 2013, contratado por la Secretaría de Turismo; participo en la exposición colectiva en el Museo del Ferrocarril en 2008. Y me relaciono con el folclore oaxaqueño, al grado de ser nombrado encargado del vestuario del grupo Folklórico de Oaxaca.
"Llevo en mi existir cuatro exposiciones colectivas y dos individuales. Dentro de mis actividades cuento con talleres de pintura para niños en distintas escuelas de la capital, así como un taller que lleva mi nombre, para todo aquel talentoso en la pintura".
Las técnicas que desarrolla
"Son varias, papel sobre tela, pastel sobre papel, óleo sobre lienzo, acrílico, hoja de plata sobre loneta. Me gustan las vestimentas de nuestras mujeres, por eso las plasmo con el amor que le tengo a mi madre, una mujer admirable, y soy ferviente admirador de los trajes regionales; pues aquí tienes a la Costeña, luciendo su camisa de chaquira y enagua con vueltas de bolillo (encaje); a la China Oaxaqueña le capté el movimiento en el Jarabe del Valle, la Tehuana tejiendo su trenza; la mujer de Mixistlán, luciendo su traje con su rodete, es hermosa en sus facciones, y por último El cerdito encebado. Tengo más, pero no se pueden publicar todas.
La opinión
La obra de mi entrevistado tiene sus efectos creativos, ingenuos, de belleza extraordinaria, descubriendo el rostro indígena de las mujeres de nuestro estado, que en lo particular son rasgos entremezclados de las etnias aún existentes en Oaxaca; son plasmados por el pincel de José Jiménez.
