Cuadros configurados como grandes capas de color de fragmentos, de pintura sobre soportes de diferente materialidad y en los que se hacen evidentes las texturas y las patinas que unen lo desigual conforman la colección Presentes lejanos, que esta noche inaugurará el artista Armando Brito (Cuernavaca, Morelos, 1956), en la galería Noel Cayetano.
En esta exposición, la pintura se muestra como algo material, que se arma y se construye formando grandes cuadros que llenan plenamente el espacio. A sus 50 años, el pintor presenta ahora una obra madura y contundente como lo afirma su galerista, quien además asegura que pocos pintores actuales en la provincia de México han mantenido una línea de trabajo e investigación que haya conducido a una evolución tan continua y coherente.
"Armando Brito, con tesón ha ido construyendo un mundo plástico propio e torno a la figuración gestual que ha desarrollado sobre soportes muy diferentes explotando las particularidades de los materiales y las propiedades expresivas de los pigmentos" apunta en el texto de invitación a la muestra.
En cada serie de cuadros, Brito se plantea afrontar un nuevo problema que paso a paso ha ido resolviendo. En esos retos no ha tratado de realizar trabajos “difíciles”, “complejos” o demostrar sus habilidades, sino que se ha enfrentado a sus tareas posibles que ha sido capaz de ir superando gracias a su enorme capacidad de trabajo.
"Hay, en definitiva, una confluencia de elementos que hacen que la pintura de este artista, sea una suerte de reactualización de diversos momentos artísticos. Por eso, estas obras pueden ser interpretadas como un signo de la supervivencia de la pintura en la era de la máquina inseminadora de imágenes".
El artista mexicano ha mantenido su investigación sobre la expresividad de materiales y gestos. En cada una de sus obras, el artista introduce al observador en anecdóticos objetos, que enturbian el rigor del proceso y convierten a los cuadros en obras sorprendentes, que el espectador tiene que descubrir a cada instante.
