Luego de que las autoridades estatales informaran que a causa de la contingencia sanitaria por coronavirus (COVID-19) quedarían suspendidas varias actividades religiosas que se celebrarían este mes, vendedores de flores señalaron que si bien en los días de los festejos, 8 y 12 de diciembre, bajarán un poco las ventas, esperan mantener la inercia en la recuperación tras los meses más duros de la pandemia.
“Pues no, no es que no vayamos a vender, de que se vende, sí se vende, aunque sea poquito. Malo que nos dijeran que no nos podemos poner, ahí sí fíjate, pero gracias a Dios no y pues esperamos a la gente, que vengan a comprar sus flores para celebrar aunque sea desde casa”, mencionó el señor Julio César, vendedor de la zona del Mercado de Abasto.
Y es que durante las celebraciones de cada año, hasta antes de la pandemia, la gente solía acudir con flores para colocarlas en los altares de las vírgenes de Guadalupe (12) y Juquila (8), como una ofrenda para agradecer por la salud, el trabajo y distintos favores concedidos durante el año.
Además de las congregaciones en los centros religiosos, se informó también que las peregrinaciones quedarían suspendidas, por lo que las ofrendas u obsequios tradicionales, de los que las flores forman parte fundamental, no podrán ser entregados este año 2020.
“Ya nos quedamos sin la venta fuerte que fue el 10 de mayo, luego muertos, un poco con lo de las graduaciones y las salidas de las escuelas, que luego regalan ramitos. Ahorita gracias a Dios nos vamos recuperando de a poquito y ojalá y Dios quiera que esto no nos afecte mucho”, añadió el vendedor.
Cabe señalar que entre las flores más buscadas tradicionalmente en estas fechas de celebración religiosa, según contó Julio César, se encuentran las rosas (principalmente rojas), los girasoles y las lilys (bulbos), con las cuales se arman coloridos ramos que son llevados hasta donde se encuentran las imágenes veneradas para dejar el presente.
