El cierre del Mercado de Abasto de este miércoles debido a trabajos de sanitización tomó por sorpresa a locatarios, pues no se les avisó previamente, por lo que tuvieron pérdidas de ventas y productos.
Moisés Osorio, vendedor de pollos de la zona húmeda, mencionó que el miércoles perdió mil pesos de productos, ya que le fue difícil pasar a su local debido a los filtros instalados en las entradas al mercado.
“Fue mínimo, yo lo sé, pero somos muchos los compañeros que nos pasó la misma situación y yo creo que muchos perdieron más”, admitió.
Señaló que el cierre de tres días del mercado lo afectó, además de que le habían notificado que cerrarían el próximo domingo, pero se terminó cerrando el miércoles, lo cual se afectó a él y a varios comerciantes.
“Habían dicho que el domingo, pero el martes como a las nueve de la noche me enteré que se cerraría el miércoles y esto es carne, ya teníamos pedido, no avisamos a los clientes y ese día no nos dejaron entrar”, relató.
El comerciante compartió que otras personas les han dicho que se quejan de más, pero él subrayó que no sólo le surten a personas sino también a otros comercios y restaurantes en los que ellos compran con regularidad.
“Los días que no vendemos se sufre mucho y no sólo nosotros, todos porque aquí es la matriz y si no se abre, los que salen ganando son los supermercados porque a ellos no los cierran”, cuestionó.
Moisés señaló que al inicio de la contingencia sus ventas cayeron en un 50 por ciento, ya que sus principales clientes eran dueños de cafeterías cercanos a escuelas, que a falta de clases, tuvieron que cerrar.
Abundó que vendía más de 50 pollos diarios; no obstante, ahora está vendiendo 25, ya sea para algunos locales o para las personas que todavía visitan esta zona.
Se previno con otro local
El comerciante relató que al ver que la situación tanto de la pandemia como del mercado no iban bien, decidió rentar un local en el municipio de Santa Cruz Xoxocotlán para tener otro ingreso, por lo que estos cuatro días de cierre atendió en el otro.
“Cuando vi cómo estaba esto decidí rentar el local y distribuir desde ahí. Es más renta y todo, pero al menos me sirvió en estos días que se cerró aquí; además, no sabemos cuánto tiempo más va a durar”, destacó.
Asimismo, cubrió su local con una estructura de aluminio y vidrio para seguridad de sus clientes y él con la que puede mantener la sana distancia haciendo la diferencia con otros comercios que sólo tienen un plástico de separación.
“Los días que no vendemos se sufre mucho y no sólo nosotros, todos porque aquí es la matriz y si no se abre, los que salen ganando son los supermercados".
Moisés Osorio
Vendedor de pollos
