Pasar al contenido principal

Repunte invernal. Oaxaca, con 11 muertes por COVID19 en 2025

Imagen conceptual que ilustra el descenso en los contagios de COVID-19 en Oaxaca, a pesar de las 11 muertes registradas en 2025.
Foto(s): Cortesía
Giovanna Martínez

Oaxaca registra un descenso en los contagios de COVID-19, aunque los decesos siguen recordando el riesgo que aún representa la enfermedad, especialmente para personas adultas mayores y con comorbilidades.

En lo que va de 2025, el estado suma 11 fallecimientos por esta causa; así lo informó el titular de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Efrén Emmanuel Jarquín González, durante la conferencia semanal.

El funcionario destacó que el virus se encuentra en fase endémica, con circulación constante pero controlada gracias a la vacunación y a las medidas preventivas.

Durante la semana actual se registraron 298 casos positivos, cifra menor en comparación con los 398 de 2024, los más de mil 200 casos de 2022 y los 3 mil contagios de 2020, cuando la pandemia alcanzó su punto más crítico.

El mayor riesgo continúa concentrándose en adultos mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión. Por ello, Jarquín González reiteró el llamado a completar los esquemas de vacunación.

Actualmente, los biológicos de Moderna y Pfizer están disponibles de manera gratuita como parte de la Campaña Invernal, junto con la vacuna contra neumococo.

“Aunque los contagios van a la baja, la vacuna sigue siendo la mejor herramienta para prevenir complicaciones graves y salvar vidas”, enfatizó el secretario.

En plena temporada invernal, autoridades sanitarias y especialistas subrayan la importancia de reconocer oportunamente los síntomas de COVID-19, una enfermedad que, a pesar de la disminución en su impacto global, sigue representando un riesgo, especialmente entre personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas.

La coincidencia de esta fase del año con el aumento de casos de influenza y resfriado común genera un escenario en el que los síntomas pueden confundirse con facilidad. Por ello, identificar señales como fiebre persistente, tos seca, pérdida de olfato o gusto, fatiga intensa y dolor de cabeza se vuelve fundamental para cortar cadenas de contagio.

El secretario recomendó que, ante cualquier malestar respiratorio, las personas mantengan un grado de precaución mayor. Aunque muchos cuadros pueden deberse a influenza o a un resfriado estacional, lo ideal es evitar el contacto estrecho con otras personas mientras se confirma el origen de los síntomas.

El aislamiento preventivo, el uso adecuado de cubrebocas y la ventilación de espacios cerrados siguen siendo medidas efectivas que ayudan a reducir la transmisión de virus respiratorios en general.

Además, se insiste en que quienes presenten síntomas moderados o que pertenezcan a grupos vulnerables busquen orientación médica para determinar si es necesario realizarse una prueba diagnóstica. La detección temprana no solo permite recibir un tratamiento oportuno, sino que también ayuda a proteger a la comunidad. En esta época del año, donde la convivencia en espacios cerrados aumenta, la responsabilidad individual vuelve a ser una pieza clave en la contención de contagios.

Finalmente, puntualizó que mantenerse al día con las vacunas recomendadas —tanto contra COVID-19 como contra influenza— sigue siendo una de las herramientas más eficaces para disminuir complicaciones.

Con la temporada invernal en curso, reforzar hábitos preventivos y actuar ante los primeros síntomas puede marcar la diferencia para evitar brotes y proteger a los más vulnerables.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.