La exposición en los medios de comunicación del riesgo que corren pacientes al ingresar al Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso incidió en la disminución los internamientos, sobre todo de embarazadas.
La noche del martes, Perla acudió al área de urgencias por una amenaza de parto a las 35 semanas de gestación y, porque aparentemente, se le rompió la fuente; pero tanto ella como su esposo debieron redactar, con su puño y letra, que conocían las condiciones en que opera el único Hospital del sector público que atiende a personas sin seguridad social.
"Sabemos que en el Hospital no hay insumos para garantizar una adecuada atención obstétrica, sabemos que no hay materiales ni reactivos para tomas de laboratorio y cruces de sangre”, se lee en un escrito que acompaña su expediente.
Escribieron también que por ser su tercera cesárea hay posibilidades de “sangrar mucho (hemorragia) y al no contar con estudios de laboratorio ni sangre aumenta el riesgo de complicaciones, aún así decidimos el internamiento”.
“Nosotros no tenemos previsto una opción b y accedimos a entrar a este hospital en estas condiciones”, admitió Perla, una mujer de 25 años cuyas dos cesáreas anteriores se las realizó personal del Hospital Valdivieso.
Sobreponerse al temor
Con nervios y miedo explicó que los doctores han sido claros al exponer lo que puede pasar en caso de que falte sangre, materiales o anticoagulantes durante su cirugía.
“Quizá mi bebé sea prematuro y se supone que aquí tienen el material para recibirlo, en un hospital particular saldría muy caro tenerlo, los laboratoriales los hemos realizado por vía externa”, describió.
Junto con Perla, en el turno matutino de este miércoles apenas sumaban diez mujeres hospitalizadas en el área de ginecología y obstetricia, cinco en tococirugía o cuarto piso e igual número en el tercer piso, donde acuden después de un parto o cesárea.
Operatividad atípica
La falta de movimiento y tener un área casi vacía fue descrita por personal médico y de enfermería como algo inusual que no se observaba en años, incluso por debajo de la afluencia en 2020 y 2021, cuando se experimentó la emergencia sanitaria por COVID-19.
Apenas este martes las jefaturas del área expusieron por escrito a la encargada de la dirección del Hospital, Roxana Ríos Sánchez, el riesgo de que ocurran muertes maternas porque el laboratorio clínico no realiza estudios previos a transfusiones sanguíneas y no hay medicamentos para atender hemorragias obstétricas.
Se carece de medicamentos esenciales para el tratamiento de la hemorragia obstétrica como Carbetocina, Misoprostol y Ergometrina por mencionar algunos, se cita en el escrito fechado este 14 de enero.
Sin mejoría
Apenas el miércoles de la semana pasada Hermelinda expuso cómo su pareja Claudio, de 78 años de edad, espera desde el pasado 30 de diciembre por una cirugía de reconstrucción de columna vertebral, la cual todavía no le realizan.
"Ya no tienen suero. En la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos), hicieron todo lo que tenían que hacer y ahora tengo que presionar en traumatología para que lo operen, pero no hay la placa y el tornillo o clavo que se necesita", contó desconsolada.
Blandino, hermano de Adela, requiere también una reconstrucción de columna por una fractura, pero desde el 30 de diciembre espera a que haya material para que se la realicen.
Retiran equipo del laboratorio
Después del mediodía de este miércoles personal del laboratorio del área de urgencias grabó y difundió videos donde el representante de la empresa de reactivos que subroga el servicio recogió dos centrífugas que se utilizan para preparar componentes sanguíneos.
El ingeniero, que se identificó con el apellido Urquiza, retiró también un refrigerador de charolas para almacenar las unidades que se transfunden a pacientes y otro para reactivos de químicos.
La mayoría de días, el área de urgencias de adultos funciona por arriba de su capacidad y los pacientes deben esperar en camillas hospitalarias instaladas en los pasillos o incluso en sillas de ruedas.
En un recorrido de "Noticias, Voz e Imagen de Oaxaca" se pudo constatar que este miércoles la afluencia de pacientes no era la habitual, salvo en el archivo clínico, donde personas que buscaban agendar una cita de consulta externa formaron una larga fila que llegaba al patio del hospital.
En el laboratorio clínico no hay algún aviso para informar que los servicios están suspendidos, pero eso se hace saber en ventanilla, cuando se llega con alguna orden dada por personal médico.
"Esperemos que se solucione en estos días, si no, con la pena, seguiremos negando el servicio", explicó el personal consultado.
En contraste, el gobernador Salomón Jara ha restado importancia a las dificultades que experimentan pacientes y familiares en el Hospital Valdivieso que su Gobierno transfirió al IMSS Bienestar y justificado que en éste se invirtieron 330 millones de pesos.
