Ganaderos de la región del Istmo de Tehuantepec esperan que en este año se registren lluvias favorables, pues el estiaje les provoca grandes pérdidas; ya que se ven obligados a comprar forraje para sostener a sus animales.
Los productores aseguran que se tardan hasta un año para engordar los becerros para después venderlos; debido a que las condiciones para alimentar a los animales no son favorables.
“Esperemos que este temporal que viene de la temporada seca, pues realmente sea, esté dentro de lo normal y no se vaya prolongar la seca porque nos pega mucho; nos pega mucho por el aire, por el sol. Cuando el periodo es muy largo, el ganadero tiene un gasto adicional”, señaló Jorge López Guerra, ganadero istmeño.
Expresó que algunos ganaderos se preparan para resguardar algo de alimento y utilizarlo durante la sequía, pero casi siempre se quedan a medias, pues no cuentan con silos para almacenas grandes cantidades de pastura.
Es posible que este 2025 también haya fuerte escasez de lluvias y altas temperaturas durante los meses de marzo hasta mayo; esperan que en junio empiece la temporada de lluvias y haya pastizales para el alimento del hato ganaderos.
Dijo que el estiaje pega duro en Oaxaca, pero en la región del Istmo lo resienten de manera más temprana, al no registrarse lluvias en los últimos dos años, y donde lo más crítico está por llegar en estos meses, por eso se requiere que haya una acción de parte de las autoridades para evitar un golpe severo a la ganadería.
