La 'explosión' de casos de dengue que experimenta la entidad, sobre todo en el municipio de Oaxaca de Juárez, la explica el infectólogo Yuri Roldán Aragón en la circulación de los cuatro serotipos de este virus y que los signos de alarma se presentan mayormente en quienes tuvieron un contagio previo.
“El principal factor de riesgo para complicarse es enfermarse por segunda vez con un serotipo diferente, porque mis defensas reconocen al virus, pero los anticuerpos en lugar de neutralizarlo permiten que se meta más fácilmente a mis células y se multiplique más”, describe.
Es así que una persona que de nuevo desarrolla dengue experimenta “una intensificación de la enfermedad mediada por anticuerpos”, una constante entre pacientes de dengue que en el año 2023 enfermaron con el serotipo dos y en este adquieren el tres.
Síntomas más intensos
Yolanda es una mujer de 60 años que no tiene claro con qué serotipo se contagió hace tres años, ni cuál en este 2024, pero si tiene total certeza de que la segunda vez que enfermó los síntomas fueron más intensos.
El lunes 3 de junio Yolanda empezó con náuseas, creyó que era una simple infección estomacal, pero “cuando en la noche me entró la calentura de 39 grados, pensé que era algo más serio”, lo que confirmó al día siguiente con estudios de laboratorio.
“Es mucha la diferencia, es mucha la agresividad, como que ha adquirido fuerza el insecto, la vez pasada que me dio fue un dolor general de todo el cuerpo y las articulaciones, pero ahora fue muy intenso”, reconoce una mujer que hasta el séptimo día sintió mejoría, sin que supere aún la debilidad, náuseas y la fatiga al caminar.
La hermana de Yolanda enfermó también de dengue al mismo tiempo, pero fue una de sus vecinas de la Unidad Fovissste quien no logró sobrevivir y falleció el pasado lunes 10 de junio, por lo que este jueves una brigada de los Servicios de Salud de Oaxaca acudieron a aplicar insecticida en forma de niebla a través de una termonebulizadora.
Casos sospechosos
“Falleció el lunes, pero hoy el caso probable lo subieron a plataforma”, explica el jefe de una brigada del Programa Vectores de los Servicios de Salud de Oaxaca, Sergio Materos Pacheco, quien con otros dos elementos que al día visitan en promedio ocho puntos con casos probables.
En cuanto terminan de termonebulizar seis casas de la Unidad Fovissste, la brigada se traslada a la zona aledaña al Hospital Regional Presidente Benito Juárez del ISSSTE para buscar el andador José Segura.
“Así como se camina”, expresa Iván Peralta al ser él quien encontró el domicilio donde viven varios estudiantes de medicina, pero de donde está ausente Gustavo, quien representa el caso probable.
Mientras con un gis Sergio escribe en la barda las iniciales T RCP y la fecha como señal de que esta es una “casa trabajada” que recibió “rociado por ser un caso probable de dengue”, indica a quienes habitan la casa que todos los alimentos y el agua de consumo deben ser tapados junto con peces o aves.
Su compañero Iván Peralta se coloca las orejeras para soportar el fuerte ruido del motor de una termonebuizadora que pesa alrededor de 20 kilos y está cargada con 10 litros de transflutrina al 20 por ciento, un insecticida que mata al instante zancudos y todo tipo de insectos hasta los tres o seis meses siguientes.
Rociar el insecticida en sala, cocina, recámaras y baños de la casa no le lleva a Iván más de dos minutos, pero para volver a ocupar por sus habitantes se deben esperar de 10 a 15 minutos que tarda en desaparecer la niebla.
En la casa de enfrente la señora Gloria Mayoral abre con desconfianza, pero una vez que entiende que cerca de ella hubo un caso probable de dengue no duda en permitir la termonebulización.
“Mi hija (Leticia de 59 años) enfermó en 2022 de dengue, pero así estuvo yendo a trabajar porque no sabía qué era eso”, dice al abrir la pequeña puerta de acceso donde el 11 de mayo otro trabajador del programa Vectores escribió con gis las letras que prueban que no había nadie para recibir abate (temefos), un larvicida para el control del mosquito Aedes aegypti que transmite el dengue.
Prevención
Un mosco hembra llega a vivir en promedio 30 días y a partir del cuarto ya es fértil, lo que equivale a una capacidad de colocar hasta 250 huevos por día o más de 6 mil antes de que muera.
En la semana del 5 al 11 de junio el Jefe del Departamento de Enfermedades Transmitidas por Vector y Intoxicación por Veneno de Artrópodos, Valerio Aquino Monjaraz, tiene el reporte de mil 543 casas visitadas y 3 mil 881 casos probables en las seis jurisdicciones de Oaxaca de Juárez.
“En Oaxaca de Juárez circulan los cuatro serotipos del dengue y si una persona que enfermó con el serotipo dos luego enferma con el tres, es más susceptible a sufrir complicaciones de un dengue grave o con signos de alarma”, advierte.
De las 13 agencias que conforman el municipio capital de Oaxaca, siete se consideran repetidoras por la presencia constante de casos en 2023 y ahora en 2024: San Felipe del Agua, Ejido Guadalupe Victoria, Trinidad de Viguera, Pueblo Nuevo, San Martín Mexicapan, La Joya y Donají.
El control larvario que incluye distribuir 23 toneladas de abate en casas para que lo apliquen en depósitos donde guardan más de 200 litros de agua limpia, es una de las principales acciones que enlista para la prevención del dengue.
El problema que identifica Valerio Aquino es que el 95 por ciento de los recipientes donde se acumula agua para enfrentar la sequía son de menor capacidad y se deben tapar o voltear para que ahí no se reproduzcan moscos.
Las termonebulizaciones se realizan únicamente cuando se reporta un caso sospechoso y la nebulización espacial con niebla “debería ser de los últimos recursos dependiendo de lo que encontremos de positividad, pero mata al zancudo y todo lo que está volando y no sirve de mucho porque a los tres días lo que eran larvas ya van a estar volando y transmitiendo el virus”.
La vida en juego
“Se siente uno morir, la verdad es que el dengue te hace sentir miserable”, afirma sin duda el especialista Yuri Roldán, quien advierte que después de los cinco o siete días en los que se supera la fase con fiebre viene una fase crítica que puede durar de 48 a 72 horas.
Es ahí donde se debe vigilar que no baje el nivel de plaquetas ni glóbulos blancos en la sangre, pero también que no haya inflamación de hígado, vómito frecuente o sangrado activo, signos de alarma con los que un paciente ya debe estar hospitalizado.
“Tenemos una epidemia de dengue porque hay muchos casos”, afirma el infectólogo adscrito al Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso.
La Secretaría de Salud Federal únicamente ha confirmado 396 casos con prueba de laboratorio, pero hay otros 5 mil 322 probables y once muertes sospechosas por dengue en estudio.
EN 2024:
396 casos confirmados de dengue
5,322 casos probables
11 muertes probables en estudio
7 muertes descartadas
