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Depresión, la pandemia invisible

Foto(s): Emilio Morales Pacheco
Alexandra Zolorio


La depresión no siempre grita. No siempre deja una nota ni se manifiesta con un acto extremo. A veces camina despacio, se instala en el cuerpo, en la mente y en la rutina diaria, hasta apagar a la persona sin que nadie lo note. Así lo describen integrantes de Neuróticos Anónimos, quienes advierten que este padecimiento puede convertirse en un “suicidio silencioso”: una forma de morir un poco cada día.
En los grupos de apoyo, las historias se repiten con distintos nombres y rostros. Personas que llegan exhaustas, no solo por lo que viven afuera, sino por la batalla constante dentro de sí mismas. Lupita S., responsable de los grupos de Neuróticos Anónimos en Oaxaca, explica que muchos buscan ayuda cuando el sufrimiento ya es insoportable. “El único requisito para llegar es querer sentirse bien, pero hay momentos en los que el dolor emocional es tan grande que ni siquiera importa sentirse bien”, dice.

La depresión no siempre se reconoce a tiempo. Se disfraza de cansancio extremo, de insomnio, de miedo constante, de una tristeza que no se va. “No es una tristeza pasajera; es llorar sin saber por qué, sentir un vacío en el pecho que nada ni nadie puede llenar”, relatan quienes la padecen. Es levantarse todos los días con el peso de existir y acostarse con la mente llena de pensamientos que no dan tregua.

Romper el estigma para poder hablar


Muchas personas pasan por consultorios, consejos bien intencionados y frases como “échale ganas”, antes de llegar a un grupo. Lo hacen, además, cargando prejuicios sobre los espacios de apoyo. Sin embargo, al entrar descubren algo distinto: anonimato, respeto y la posibilidad de hablar sin máscaras. Ahí no importan los títulos ni las apariencias; solo el dolor compartido y la escucha sin juicio.

El cuerpo habla cuando la mente calla


La depresión también se manifiesta en el cuerpo. Dolores persistentes, enfermedades psicosomáticas, una sensación permanente de malestar aun cuando los estudios médicos aseguran que “todo está bien”. El insomnio se vuelve un compañero constante, alimentado por una mente que no se detiene y que gira una y otra vez alrededor de pensamientos negativos.

Cada vez más jóvenes atrapados en el vacío


Flor R., responsable de la Villa de la Buena Voluntad, advierte que en los últimos años ha aumentado de manera alarmante la llegada de jóvenes y adolescentes con cuadros de depresión. Algunos tienen apenas 13 años. Llegan marcados por conflictos familiares, rupturas, violencia, abandono o una sensación persistente de vacío. “La enfermedad emocional magnifica las experiencias; lo que para otros puede ser superable, para ellos se vuelve insoportable”, explica.

 

Salidas falsas al dolor verdadero


Ese dolor amplificado empuja a muchos a buscar salidas equivocadas: dependencias emocionales, consumo de sustancias, conductas de riesgo o incluso el suicidio, en un intento desesperado por aliviar lo que duele por dentro. Paola H., militante del grupo Buena Voluntad, lo resume así: “La depresión no se va solo quitando síntomas. Es una enfermedad del alma que nos acompaña toda la vida, por eso necesitamos hablar todos los días de lo que sentimos”.

Sanar no es dejar de llorar, es aprender a vivir distinto


En los grupos, la frase se repite con frecuencia: “Ya no quiero llorar, ya no quiero sentirme así”. Pero el proceso, explica Lupita S., va más allá de dejar de llorar. Implica mirarse de frente, reconocer lo que ocurre internamente y aprender a vivir de otra manera: sin juicios, sin fingir fortaleza y con acompañamiento.

 Las cifras del dolor silencioso en Oaxaca


Este dolor silencioso también se refleja en las cifras. En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, que se conmemora cada 13 de enero, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) alertaron sobre el aumento de casos. Al cierre de la semana epidemiológica número 51 de 2025, se registraron 2 mil 627 casos de depresión, un incremento del 10.2 por ciento respecto a 2024. Del total, mil 618 corresponden a mujeres y mil 9 a hombres.

La ayuda existe y está al alcance


Además de grupos como Neuróticos Anónimos, los Servicios de Salud de Oaxaca tienen disponible la Línea de la Vida 800 911 2000, un servicio gratuito, confidencial y activo las 24 horas, que también brinda orientación y atención en temas de salud mental y consumo de sustancias. 

Hablar del dolor también es una forma de esperanza


Reconocer la depresión y pedir ayuda a tiempo puede marcar la diferencia entre seguir sobreviviendo en silencio o comenzar a vivir de otra manera. Porque hablar del dolor no lo debilita: lo vuelve visible. Y en esa visibilidad, muchas veces, comienza la esperanza.

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