Autoridades de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) informaron que Cristian Cartas, viralizado en redes sociales como “soldado caído”, mismo que llevó mariachis a una joven para pedirle perdón, no forma parte de la comunidad universitaria, por lo que, ante la relevancia que tomó el hecho, ya indagan si su presencia con mariachi y flores en la Facultad de Derecho, el pasado lunes, se trató de un acto de acoso hacia la estudiante que visitó.
“Se podrían configurar muchas formas de violencia, pero no podemos adelantarnos hasta tener el antecedente completo porque podríamos decir que fue un rompimiento, que fue una petición de noviazgo, no tenemos el contexto completo. Podría considerarse acoso, entonces tenemos que conocer todas las circunstancias para señalar qué tipo de violencia se configura”, señaló Verónica Matadamas Morales, titular de la Dirección de Equidad y Género de la UABJO.
Además -agregó- la universidad está en condiciones de dar acompañamiento a la joven en caso de que decida ejercer alguna acción por la ciber violencia que se desprendió en su contra, ya que a partir de ejercer su derecho a rechazar la propuesta -fuera cual fuera la hecha por Cristian Cartas- recibió críticas y mensajes de odio.
“En este caso identificamos que hay violencia digital; se está buscando el acercamiento con la chica; ella de manera voluntaria no se ha acercado a la dirección. Nosotros podemos iniciar el protocolo de atención a través de una queja de la persona afectada. La estamos buscando y daremos acompañamiento”, apuntó.
De acuerdo con el Módulo sobre Ciberacoso (Mociba 2017) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), vivió ciberacoso el 14.6 por ciento de personas de 12 a 59 años de edad usuarias de internet en cualquier dispositivo.
Este tipo de violencia se expresa cuando una persona es expuesta repetidamente y de forma prolongada en el tiempo a acciones negativas con la intención de causar o tratar de causar daño o molestias por parte de una o más personas usando medios electrónicos tales como el celular e internet.
El protocolo de atención establece de entrada la canalización del caso hacia la Dirección de la Defensoría de los Derechos Universitarios.
“Como universidad tenemos limitantes, no somos un juzgado como lo hemos dicho muchas veces, no somos una dependencia que vaya a imponer la pena a quien comete un delito, sin embargo, sí se tienen contempladas algunas acciones al interior de la universidad y así sería lo que nosotros haríamos”, apuntó.
Por lo pronto -expuso- el hecho derivará en acciones de sensibilización a la población estudiantil para ir avanzando en los ejes centrales de la UABJO entre éstos garantizar a las estudiantes entornos libres de violencia.
