El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a las esposas y madres a amar en todo momento, a pesar de ciertos momentos de la vida.
“El Señor, nos recuerda que tenemos que vivir amando”, asentó.
En la homilía de la misa de apertura de la Octava Cumbre de Mujeres Líderes Oaxaca 2025, oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el pastor religioso sostuvo que las esposas y madres tienen el compromiso de amar, aunque los amores son totalmente distintos.
“¿Por qué decimos que es distinto el amor hacia un esposo y el amor hacia un hijo? Son distintos, así como es distinto el amor que ustedes le deben a sus padres, el amor que ustedes le deben a sus hermanos, el amor que ustedes le deben a sus amistades, son distintos los amores, totalmente distintos. Lo importante es que puedan decir, estoy amando”, añadió.
Ante decenas de mujeres de Oaxaca y de diferentes estados del país, expresó que el modelo de amor concedido por el señor Jesucristo debe ser la guía para las esposas y madres.
“En el Evangelio, nos dijo ‘un mandamiento nuevo les doy, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado’. Ese es el modelo, alcancen ese amor y ese amor, les va a exigir a lo largo de toda su vida sacrificio, renuncia, misericordia y perdón”, asentó.
Expuso que algunas mujeres quizá creen imposible vivir toda una vida con el esposo ante tantas ingratitudes.
“¿Por qué ha endurecido su corazón?, ¿por qué ya no tiene un corazón de carne?, ¿por qué ya no es sensible?, ¿por qué ya dejó de tener misericordia y capacidad de perdonar?, ¿por qué ya no quiere amar? Ustedes juegan un papel sumamente importante. Ustedes tienen, por gracia de Dios y por Don Divino, la capacidad de amar. Ustedes son sensibles, muy sensibles. Nosotros, los hombres, somos distintos. Ustedes, mujeres, están llenas de ternura, de ternura. Pues vivan esa ternura, ustedes, mujeres, son las que entran al corazón de nosotros, sus hijos, y nos hacen personas con sensibilidad y con capacidad de amar. Son dones divinos que ustedes tienen por ser mujeres, por ser mujeres”, aseveró.
Por eso, llamó a las esposas y madres a entrar de nuevo al corazón de su esposo, con la ternura de esposa y mujer, así como entrar al corazón de su hijo con la ternura de madre y hablarle desde el corazón.
“Valoren lo que hace su esposo, lo que hacen sus hijos. Ustedes tienen ese don de la ternura y de la sensibilidad, practíquenlo, vívanlo, explótenlo, ahí en su hogar y fuera de su hogar, en su relación con los demás”, remarcó.
Además, Vázquez Villalobos exhortó a las esposas y madres a abrir su corazón y entrar en diálogo con otras mujeres en situaciones difíciles para ser el medio que se vale Dios para iluminar, pero primeramente deben comenzar en sus casas.
“Escuche con amor, pero primero empiece en su casa para que no sea candil de la calle y oscuridad de su casa. En su casa es el primer lugar, ahí tiene que iluminar”, afirmó.
