CIUDAD DE MÉXICO.- El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Luis Alfonso Tut Tún llamó a los creyentes, como hijos amados de la Virgen de Guadalupe, a crecer y consolidarse en los símbolos de su manto, para tener una armonía con el nuevo papa León XIV.
Durante la homilía de la misa concelebrada con el arzobispo Pedro Vázquez Villalobos y sacerdotes en la Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe, por la peregrinación anual al Tepeyac, el mitrado sostuvo que la elección del cardenal Robert Francis Prevost marca un momento histórico porque abre nuevos escenarios, no sólo para vida de la Iglesia Católica en el mundo entero, sino también para el enfoque del Vaticano sobre los grandes problemas en el mundo.
Expuso que el nuevo papa trae consigo una combinación de capacidad administrativa, sensibilidad hacia las periferias existenciales y un profundo conocimiento de la dinámica global, adquirido a través de décadas de servicio en América Latina y en Roma.
“Es un hombre que ha vivido en el sur pobre y en el norte rico”, asentó.
Además, expresó que la muy vivaz América Latina, se ha revelado por segunda ocasión como un territorio de cuya cultura católica, los cardenales reunidos en El Vaticano pudieron sacar el liderazgo eclesial inmediatamente operativo y en este sentido, consolidar el papel desempeñado por el amado y difunto papa Francisco.
De esta manera, convocó a los creyentes a encomendar al papa León XIV en sus oraciones a la Virgen de Guadalupe, porque no ha recibido un título prestigioso, sino una gran cruz.
“Necesitará más que nunca de nuestra oración y de nuestro cariño, sobre todo que en la obediencia vivamos nuestra fe en Cristo en armonía con el nuevo papa”, señaló.
Aparte de esto, pidió a los creyentes encomendar en sus oraciones a la Virgen de Guadalupe la promoción de las vocaciones al sacerdocio.
“La misión materna de la Virgen de Guadalupe está destinada a influir en todo el desarrollo de la vocación sacerdotal, en toda la vida espiritual del sacerdote y en todo el cumplimiento del ministerio sacerdotal”, anotó.
Por esto, destacó que la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, donde la falta de vocaciones se siente duramente, espera una mayor mediación materna de la Virgen de Guadalupe, para favorecer el nacimiento de las vocaciones.
También, puso en manos de la Virgen de Guadalupe del Plan Arquidiocesano de Pastoral, porque requiere la participación de todos los niveles y estructuras eclesiales, desde agentes de pastoral, miembros de la vida consagrada y de todos los sacerdotes.
“El Plan Arquidiocesano de Pastoral está llamado a asemejarse a una orquesta sinfónica que representa la sinfonía y sinodalidad de los diferentes niveles y estructuras que conforman nuestra Iglesia”, aseveró.
De la misma manera, requirió a los católicos a construir el Santuario de Dios en la vida de sus hijos, de todos y en todas sus condiciones, especialmente de los jóvenes sin futuro, expuestos a un sinfín de situaciones dolorosas, riesgosas y de los ancianos sin reconocimiento, olvidados en tantos rincones.
“El Santuario de Dios que debemos construir son nuestras familias, que necesitan de los mínimos necesarios para poder edificarse y levantarse. El Santuario de Dios que debemos construir es el rostro de tantas personas con sus dramas y dolores, que se cruzan con nosotros en el camino de la vida”, afirmó.
