Como parte de la tradición, devotos católicos de Nativitas Coatlán se preparan para su celebración en honor la virgen de Natividad Excelsa, patrona del pueblo mixe.
Esta fiesta religiosa se realiza desde hace más de 400 años, cuando la comunidad mixe todavía era una congregación (en 1602) enclavada en la sierra oaxaqueña, asegura Silviano Ruiz Vasconcelos, historiador indígena.
Afirma que el pueblo mixe guarda un celo profundo a sus tradiciones ancestrales, pues son parte de su cultura e identidad.
La fiesta patronal es el 8 de mayo, pero días antes inicia con la tradicional calenda para llamar al pueblo católico mixe a recorrer las principales calles de la comunidad entre algarabía y la quema de toritos.
El historiador expresa que la fiesta patronal es organizada por un comité de festejos, quien programa las actividades y da las pautas seguir para no fallarle al santo. Esta festividad es muy participativa pues, llegan al pueblo comunidades vecinas y algunos visitantes foráneos.
Señaló que la fiesta es acompañada de varios encuentros deportivos y religiosos. Está arraigada tradición comienza con la tradicional serenata para continuar con una celebración litúrgica el 8 de mayo. Posteriormente llegan las bandas de música que alegran el festejo.
La virgen de la Natividad Excelsa es paseada en el pueblo y, en la iglesia como los espacios donde se llevan las actividades, predominan los decorados con los colores azul y blanco que representa la Natividad de María, los arreglos florales y las mantas decoran el altar mayor donde se encuentra la imagen.
Esta celebración también tiene un significado particular en varias poblaciones del Istmo. La fiesta es conocida en el Oriente desde el siglo VI como una fiesta de la Iglesia Católica-Romana.
Natividad Excelsa es también patrona de Laborio, uno de los barrios muy tradicionalistas de Tehuantepec.
