Pasar al contenido principal

Reabren Santuario de Guadalupe

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

Después de dos años y casi tres meses, el histórico Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe reabrió sus puertas al culto público para la celebración de los festejos de la Morenita del Tepeyac.


El inmueble, catalogado como monumento histórico, estaba cerrado desde el 7 de septiembre del 2017, debido a los daños que causó el terremoto de 8.2 grados en sus muros, la bóveda, el coro y la cúpula.


Aunque la rehabilitación, que ha estado a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desde marzo del 2018,  todavía no está terminada porque aún resta por derribarse la cúpula de concreto, para su reposición con materiales menos pesados.


El vicario general de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Francisco Reyes Ochoa dijo que el inmueble fue reabierto de común acuerdo por el INAH y el párroco del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, Héctor Zavala Balboa, ante la conclusión de la reparación en los muros, en la bóveda y en el coro.


“Con esos trabajos ya se cuentan con las condiciones de seguridad para ser utilizado nuevamente”, asentó.


Sin embargo, subrayó que el presbiterio, donde se encuentra el altar mayor con la imagen de la Virgen de Guadalupe, quedó restringido en su uso, por estar debajo de la cúpula.


“No se autorizó la utilización de ese espacio y con esto, el altar mayor se debió recorrer para adelante, donde comienza el presbiterio”, anotó.



La cúpula cimentada con ladrillo y concreto, tendrá que ser demolida

El sacerdote dijo que el presbiterio podrá ser utilizado nuevamente, hasta la reposición de la cúpula con materiales menos pesados, porque puede venirse abajo con otro movimiento telúrico.


“El INAH ha dicho que la cúpula se necesita derrumbar para hacer otra de menor peso, acorde a la estructura del santuario”, apuntó.


 “¿A qué hora empiezan?”


El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos subrayó que el INAH y el Instituto del Patrimonio Cultural (Inpac) han ofrecido restaurar totalmente todos los templos afectados por el terremoto, aunque ha sido lento el avance de los trabajos.


“En el INAH y el Inpac nos dicen que ya está el recurso financiero, ‘no tengan miedo, se va a emplear ese dinero’, pero va muy lento”, agregó.


En el caso del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe y del templo de Nuestra Señora de la Merced –asentó–, el INAH ha dicho que se tienen que derribar las cúpulas de ladrillo y concreto, para ser sustituidas con materiales menos pesados, y yo pregunto: ¿a qué hora empiezan?, si ya tiene el dinero, ya derrumben, pues si no, cuando va a estar bien el inmueble”.


Resaltó que la Iglesia Católica quisiera tener ya todos los templos rehabilitados, porque son los espacios donde los católicos viven su fe y se encuentran para los actos de culto.


“Nos piden paciencia, nos han dicho que digamos a los fieles que sean pacientes, pero cuando están cerrados sus templos viven con tristeza, se sienten solos”, refirió.


El pastor religioso dijo que el templo es el lugar más importante para el católico, pues es un lugar de regazo, de devoción, de fe  y de encuentro con Dios


“Es el lugar más importante para el católico y si está cerrado, siente que no lo acompaña Dios”, terminó.



Los muros también fueron reparados

Rindió pleitesía Morelos


El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe fue construido en un principio de mampostería, en el año 1644. Posteriormente, fue ampliado y dedicado a la virgen en 1650, año en que también fue bendecido.


En 1665, la imagen de la Virgen de Guadalupe sobrevivió a un incendio en el templo y así comenzó a generarse una gran devoción. Posteriormente, fue bendecido en 1707, como convento de la orden Betlemita.


Durante la Guerra de Independencia, un 12 de diciembre de 1812, el generalísimo José María Morelos y Pavón tomó la ciudad de Oaxaca, después de un feroz combate con las fuerzas realistas del general Antonio González Saravia, que duró de las 10 de la mañana a la una de la tarde.


La toma de Oaxaca constituyó un duro golpe al Virreinato, porque además de perder la plaza, la derrota permitió a los insurgentes hacerse de pertrechos, dinero, grana y tabaco.


Como había confiado su victoria a la Virgen de Guadalupe, el generalísimo dispuso que la imagen fuera sacada en procesión a la Catedral, donde le rindió culto con sus tropas y el pueblo de Oaxaca.



El frente del templo del siglo 17.

El tercero, en México


El expárroco del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, Lorenzo Fanelli de Liddo subrayó que el inmueble tiene una gran importancia para el pueblo católico de Oaxaca, porque fue el tercero construido en México para la devoción a la virgen.


“Es una expresión de identidad como mexicano por la Virgen de Guadalupe y Oaxaca no es la excepción a esa fidelidad nacional”, anotó.


 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.