En medio de cuestionamientos por el aumento en el número de homicidios en Juchitán de Zaragoza, el secretario de Gobierno, Jesús Romero López, reconoció la complejidad del escenario de seguridad en el Istmo de Tehuantepec, al tiempo que aseguró que se intensificarán las acciones del denominado “Operativo Sable”, una estrategia coordinada entre los tres niveles de gobierno.
El funcionario explicó que este operativo, de carácter público y con enfoque de alto nivel, está orientado al combate frontal del crimen organizado en zonas estratégicas del estado. Detalló que la intervención se ha desplegado en municipios clave como Juchitán, Salina Cruz, Tehuantepec y Matías Romero, con el objetivo de restablecer las condiciones de seguridad en corredores logísticos fundamentales, además de debilitar las estructuras de mando de los grupos delictivos y recuperar el control institucional del territorio.
Romero López destacó que, como resultado de estas acciones, se han logrado más de 130 detenciones de objetivos prioritarios, entre ellos jefes de plaza, sicarios y operadores financieros vinculados a delitos como homicidio, secuestro y extorsión. Asimismo, subrayó que existe una fuerza de tarea con capacidades operativas reforzadas, en la que participan de manera estratégica la Secretaría de Marina, la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Fiscalía estatal y la Policía Estatal, mediante patrullajes permanentes y labores de inteligencia.
El secretario también reconoció que estas detenciones de alto impacto han generado reacomodos al interior de las células delictivas, lo que ha derivado en episodios de violencia en la región. Sin embargo, aseguró que las autoridades mantienen una acción constante y contundente, con detenciones diarias y operativos enfocados en la desarticulación de redes criminales, incluyendo huachicol, tráfico de armas y narcomenudeo.
En cuanto a las causas del repunte delictivo, explicó que el paso masivo de migrantes por el Istmo durante los últimos años generó condiciones económicas aprovechadas por la delincuencia organizada. Tras la disminución de este flujo, dichas estructuras han intensificado actividades como la extorsión y el control territorial. A pesar de ello, enfatizó que el gobierno estatal no minimiza la situación y continuará fortaleciendo la estrategia de seguridad para garantizar la estabilidad y la paz social en la región.
