La Coalición Movilidad Segura Oaxaca denunció que la omisión de la autoridad también constituye violencia vial, luego de participar en una supervisión de la infraestructura ciclista en Oaxaca de Juárez. Durante el recorrido, lo que debía representar un avance para la movilidad segura dejó al descubierto diversas problemáticas que persisten en las calles de la capital.
De acuerdo con la organización, se constató la invasión de las ciclovías por parte de motociclistas, quienes circulan de manera impune por estos espacios destinados a la protección de ciclistas.
Además, se registraron actos de agresión, intimidación y violencia verbal contra usuarios de la bicicleta, situaciones que ocurrieron a la vista de elementos de la Policía Vial, sin que se aplicaran sanciones ni se interviniera para restablecer el orden.
Y es que, a través de un video, la Coalición evidenció el caso de una motociclista que, para ganar el paso a los automovilistas en la calle de Aldama, esquina con Calzada Héroes de Chapultepec, utilizó la ciclovía para poder transitar y, al ser cuestionada sobre su actitud, agredió a los ciclistas que registraban el hecho.
Lo peor en este caso fue que en esa esquina se encontraba un elemento de vialidad que, al ser cuestionado sobre el actuar de la conductora, solo se limitó a cruzar unas palabras con ella y dejarla ir sin sanción alguna.
De acuerdo con la Ley de Tránsito y Vialidad del Estado de Oaxaca, no está permitido que las motocicletas circulen sobre las ciclovías o ciclocarriles. El artículo 54 de esa ley establece expresamente que se prohíbe a los motociclistas circular sobre la ciclovía o ciclocarril e invadir áreas de espera exclusivas para ciclistas.
Las motocicletas tienen prohibido usar ciclovías porque estas infraestructuras están diseñadas exclusivamente para vehículos no motorizados, como bicicletas. Circular sobre ellas constituye una infracción al reglamento estatal.
Aunque la propia ley no siempre detalla sanciones específicas para cada infracción de forma aislada, la invasión de ciclovías u obstáculos a su uso genera consecuencias conforme a la normativa general de tránsito.
Además, se pueden aplicar sanciones administrativas adicionales. La Ley de Tránsito y Vialidad contempla, en general, que las violaciones pueden sancionarse con amonestaciones, multas, suspensión temporal o cancelación de la licencia de manejo, retención del vehículo e incluso arresto, dependiendo de la gravedad, reincidencia y condiciones de la infracción.
La Coalición subrayó que la infraestructura sin vigilancia efectiva se reduce únicamente a pintura sobre el asfalto, mientras se ponen en riesgo vidas humanas.
Por ello, exigió sanciones reales para quienes invaden las ciclovías, una presencia activa y preventiva de la Policía Vial, así como acciones permanentes de educación vial que contribuyan a desnormalizar la violencia en las calles, al advertir que la seguridad vial no puede recaer únicamente en la ciudadanía.
Para los ciclistas, la invasión constante de estos carriles por motocicletas y vehículos motorizados incrementa de manera directa el riesgo de accidentes, al obligarlos a incorporarse al flujo vehicular sin protección, exponiendo su integridad física e incluso la vida.
Aseguran que la protección de estos espacios beneficia no solo a quienes usan la bicicleta, sino a toda la ciudadanía, al contribuir a un tránsito más ordenado, menos contaminante y con menor número de hechos viales.
