Para la ciudadanía, transitar por las calles durante altas horas de la noche suele representar un riesgo, lo anterior, debido a la percepción de inseguridad que generan espacios con iluminación deficiente, así como a la posible demora en la respuesta de las fuerzas de seguridad ante una emergencia.
Con el objetivo de fortalecer la seguridad y la movilidad de peatones, principalmente de mujeres, estudiantes y trabajadores, autoridades en Oaxaca han impulsado la implementación de “senderos seguros” en distintos puntos de la capital y zonas con alta afluencia.
Esta estrategia busca generar entornos más seguros mediante el mejoramiento del alumbrado público, vigilancia constante, señalización adecuada y recuperación de espacios urbanos.
Los senderos seguros están diseñados para ser rutas identificadas y transitables que conectan puntos clave como escuelas, centros de trabajo, paradas de transporte público y colonias.
Su uso adecuado implica que la ciudadanía opte por estos trayectos, especialmente en horarios nocturnos, ya que cuentan con mayor iluminación y, en algunos casos, con monitoreo a través de cámaras de videovigilancia y presencia policial.
Además de brindar condiciones más seguras para el tránsito peatonal, este programa tiene como propósito prevenir delitos, reducir situaciones de riesgo y fomentar la confianza de la población al desplazarse por la ciudad.
Asimismo, se busca promover una cultura de apropiación del espacio público, en la que la participación ciudadana es fundamental para reportar fallas en servicios, zonas oscuras o conductas sospechosas.
De acuerdo con información oficial, en una primera etapa se intervinieron 242 calles con mejoras como iluminación, videovigilancia y la instalación de botones de auxilio conectados al C5i.
Posteriormente, en una segunda fase del programa, el número de vialidades aumentó a 316 calles en la Zona Metropolitana de Oaxaca, beneficiando a municipios como Oaxaca de Juárez, Santa Lucía del Camino, San Antonio de la Cal y San Sebastián Tutla. Con ello, el total acumulado asciende a 558 calles intervenidas, como parte de una meta estatal de mil vialidades seguras.
En cuanto a la infraestructura de atención a emergencias, estas acciones incluyen la instalación de botones de auxilio en puntos estratégicos.
En la primera etapa se colocaron 78 dispositivos, mientras que en la ampliación del programa se reporta la instalación de alrededor de 90 botones de auxilio, los cuales están conectados a sistemas de monitoreo para brindar atención inmediata ante cualquier situación de riesgo.
Estos dispositivos permiten que las autoridades puedan actuar de inmediato ante cualquier llamado de auxilio, ya que estos dispositivos están conectados a centros de monitoreo, lo que permite una respuesta oportuna por parte de las autoridades en caso de emergencia.
De acuerdo con información de las autoridades, su uso está destinado exclusivamente para escenarios que representen un peligro real o inminente. Por ejemplo, deben activarse si una persona se siente amenazada, detecta que está siendo seguida, presencia un accidente, enfrenta una emergencia médica, un incendio o cualquier hecho que requiera intervención urgente de los cuerpos de seguridad o auxilio.
Se ha exhortado a la población a hacer un uso responsable de esta herramienta, evitando activaciones innecesarias o bromas, ya que esto puede entorpecer la atención de casos reales.
Asimismo, se invita a la ciudadanía a ubicar estos botones en su entorno cotidiano, familiarizarse con su funcionamiento y utilizarlos de manera adecuada en caso de ser necesario, contribuyendo así a una ciudad más segura.
