Nadia Altamirano Díaz
Dos meses antes de que llegue la fecha para la elección de un nuevo rector o rectora de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) la polarización por una nueva Ley Orgánica inició con la propuesta que presentó la diputada local Liz Arroyo.
Mientras el rector Eduardo Bautista Martínez, 27 directivos de unidades académicas y autoridades universitarias la calificaron de “improcedente toda vez que no hubo participación de la comunidad”, el investigador y analista político Isidoro Yescas Martínez expresó la urgencia de abrir el debate y lograr un nuevo andamiaje legal para la máxima casa de estudios en Oaxaca.
“La Ley Orgánica actual data de 1988 y las condiciones de la Universidad han cambiado, es urgente reformarla para actualizar la parte académica, administrativa y las obligaciones de las autoridades universitarias para rendir cuentas, no sólo en la parte electoral”, analizó.
Voto universal sin garantías
En entrevista el maestro en sociología se pronunció por analizar si es viable mantener el voto universal, secreto y directo de los universitarios porque en los hechos “ha sido tergiversado y manipulado por los grupos políticos, porriles y sindicales”, pues funciona más bien como una vía para limitarlos, además de que se carece de un sistema de medios de impugnación en la Universidad que deje fuera la injerencia de las autoridades de gobierno.
“No hay rendición de cuentas en la Universidad, todo es simulación, por eso la Auditoría Superior de la Federación emite observaciones y otro ejemplo es la detección del ex rector Eduardo Martínez Helmes. Hay mucha discrecionalidad y corrupción que se tiene que acotar con una nueva Ley Orgánica, que efectivamente debe ser decisión de los universitarios, pero no exclusiva de ellos, porque la UABJO recibe recursos públicos”, abundó.
Pidió también cuidar que no sea una elite o club de notables quienes elijan al rector o rectora, a la vez que es un contrasentido que el rector Eduardo Bautista diga al Congreso Local que no intervenga “en un momento que la legislación universitaria muestra su debilidad porque todavía no queda claro si habrá elecciones, si se nombrará a un rector interino o qué sucederá”.
Dijo además que “es importante que participen las y los diputados, que se presenten otras iniciativas o se descongelen las que se han presentado”.
Y puntualizó: “Más que descalificar la iniciativa de la diputada Liz Arroyo ésta debería servir para abrir el debate sobre la necesidad de reformar la Ley Orgánica de la UABJO”.
