Tehuantepec, Oax.- Sin control, diversos contaminantes afectan y degradan el río Tehuantepec, mientras ciudadanos y autoridades muestran indiferencia ante el problema.
A orillas del principal afluente de Tehuantepec se vierten todos los días desechos plásticos y aguas residuales. La contaminación daña los ecosistemas acuáticos, acaba con la vida silvestre y pone en riesgo la salud humana.
Uno de los principales contaminantes del río son los tiraderos de basura clandestinos, que provocan la contaminación del afluente, debido a que personas que habitan en los sectores aledaños insisten en arrojar sus desechos.
Estas personas muestran indiferencia en el cuidado del ambiente, arrojando su basura a la orilla del río, donde se puede observar a individuos con carretillas que llegan a depositar sus desechos inorgánicos.
La basura es arrojada por los habitantes de los barrios circunvecinos al río, ya que en la zona no hay ningún rótulo que permita aplicar alguna sanción si alguien es sorprendido tirando sus desechos cerca del afluente.
Crispín Romo, integrante del Centro Cultural Binni Lieza —asociación dedicada a la promoción del deporte y al fomento del cuidado del medio ambiente— señaló que en repetidas ocasiones han realizado acciones de limpieza de tiraderos clandestinos; sin embargo, más tardan en limpiar que los ciudadanos en volver a ensuciar.
Expresó que es un problema de nunca acabar, pues para controlar la contaminación por desechos se requiere un programa integral entre ciudadanos y gobiernos, pero pocas autoridades invierten en el tema.
Caminar cerca del río significa respirar aire contaminado. Las columnas de humo de personas que queman la basura pueden observarse desde cualquier punto de la ciudad.
