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OPINIÓN. Movimiento magisterial, revocación y MDTEO: dos tácticas

Miembros del Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) reunidos para defender los derechos laborales del magisterio.
Foto(s): Mario Jiménez Leyva
Redacción

Por Joel Vicente Cortés / Colaborador

La pregunta circula en pasillos gremiales, chats sindicales y asambleas regionales: ¿Conviene al movimiento magisterial oaxaqueño (MDTEO) sumarse a la promoción de la revocación de mandato del gobernador Salomón Jara? No es menor la duda. Tampoco es improvisada. Obedece a un acumulado de agravios que el magisterio podría —si lo decide— convertir en táctica política.

Las razones de fondo 

El MDTEO tiene registro histórico. Y la memoria, en política, pesa más que cualquier encuesta.

Desde su campaña por la gubernatura, Jara descalificó al magisterio disidente.Ya en el poder, ha pretendido intervenir en la vida interna del MDTEO.Incumple acuerdos, regatea demandas y con el mayor desprecio insolente.Ha promovido en comunidades una narrativa en contra de la Sección 22.Instaló una red subrepticia de espionaje sobre cuadros sindicales y lideres regionales.Opera campañas mediáticas (prensa, radio, redes) de hostigamiento agresivo.Normalizó el nepotismo como forma y su estilo de gobierno.Y no duda en responder con fuerza pública cuando la protesta docente incomoda su agenda.

Frente a este prontuario, no sorprende que al interior del MDTEO hoy crezcan dos posturas posibles respecto a la revocación de mandato del ejecutivo local:

PRIMERA: Táctica frontal. Consiste en impulsar la revocación desde cada escuela, cada comunidad, cada zona escolar. Pero requiere diseño, fuerza territorial y asumir el choque político directo: si el gobierno juega al castigo, el magisterio jugaría al desgaste.

SEGUNDA:  Táctica existencial. Una sola declaración de la Asamblea Estatal bastaría: “Se deja en libertad a las bases para decidir según su conciencia.” El MDTEO no se comprometetería como aparato, pero tampoco se cruza de brazos. Es una forma de participación sin exponer la estructura. Ambas rutas tienen costos. Ambas implican mensajes políticos.

Las consecuencias posibles

La maniobra gubernamental está en marcha. La inversión financiera para “cumplir con los requisitos” de la consulta es evidente. No obstante, difícilmente se llegará al 45% del padrón; ni con operadores, ni con recursos, ni con promesas

Simulación numérica de participación y resultados de la revocación. Datos base (supuestos razonables): Padrón electoral de Oaxaca: 3,050,000 votantes. Umbral para validar la revocación: 40% de participación igual a 1,220,000 votantes. Estructura territorial del gobierno: capacidad de movilización estimada entre 250,000 y 450,000 votos fieles. Capacidad de movilización del MDTEO–CNTE: entre 120,000 y 200,000 votos directos mas su influencia comunitaria. Participación histórica en ejercicios no concurrentes: 12%–26%. Aun así, el revocatorio abre dos escenarios:

Escenario 1: Ratificación a modo: 40% a favor – 30% en contra – 30% nulos. La consulta se valida; el aparato se declara victorioso; la narrativa oficial se blinda: “el pueblo refrenda al gobernador”. Y entonces viene la factura: castigo selectivo, hostigamiento administrativo, operaciones internas para debilitar a la Sección 22. El gobierno ratificado sentiría legitimidad para ajustar cuentas. Y el MDTEO sería, sin duda, el primer destinatario.

Escenario 2: Revocación efectiva: 50% en contra – 35% a favor – 15% nulos. Aquí la historia pega un vuelco. El magisterio y el movimiento popular ganarían una victoria estratégica, pero se abriría un campo minado: ¿Quién sustituiría al gobernador revocado? ¿Qué papel tendría la Federación al ver caer a uno de sus cuadros, incómodo pero propio? ¿Aprovecharía el gobierno central para “oxigenar” la declinación y empalmar revocación con minigubernatura? ¿O activaría los protocolos para mantener el control político desde la capital, reduciendo a Oaxaca a laboratorio de emergencia? 

La revocación sería triunfo… pero también incertidumbre. Y en política, la incertidumbre siempre la administra quien tiene más poder, no quien tiene la razón.

MIRADOR

El MDTEO está ante una decisión donde ninguna ruta es ingenua: apoyar, permitir o abstenerse tiene consecuencias. Pero conviene recordarle al gobierno algo simple: fue la 4T quien abrió la puerta de las revocaciones. Si ahora le preocupa que el viento sople en su contra, pues bien… eso pasa cuando se gobierna creyendo que el magisterio es un adorno y no una fuerza histórica.

Es probable, quizá Salomón Jara sobreviva la consulta. Pero si la pierde, que nadie se sorprenda: al final, la pedagogía siempre termina reprobando a quienes no estudian el libro de la prudencia y dignidad.

Oaxaca, 26.11.25

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