Los politólogos suelen afirma que hay un discurso para la campaña y otro para gobernar, afirmación que se cumple en Oaxaca, pues tan solo siete representantes populares hayan presentado su declaración tres de tres, a fin de hacer públicas sus declaraciones patrimonial, de posible conflicto de interés y fiscal.
De acuerdo al portal oficial de las organizaciones civiles que impulsaron el uso de esta herramienta para fortalecer la transparencia y rendición de cuentas, el gobernador Alejandro Murat Hinojosa ya presentó su declaración tres de tres.
Sin embargo, a pesar de que al tomar posesión a los integrantes de su gabinete les dio instrucciones para que en un plazo de tres meses presentaran su declaración tres de tres, hasta ahora ningún funcionario público de alto nivel en Oaxaca ha presentado sus declaraciones.
Respecto a los diputados federales, los perredistas Eva Florinda Cruz Molina, José Antonio Estefan Garfias, Sergio Sánchez López y Francisco Martínez Neri ya cumplieron con este compromiso con la ciudadanía. Priístas y panistas brillan por su ausencia.
Aquí llama la atención que Eva Cruz Molina haya puesto el ejemplo a su hija, Eva Diego Cruz, quien se desempeña como diputada local y en el discurso es una fuerte promotora de la homologación de las leyes estatales con la federal en materia de combate a la corrupción, pero ella no ha presentado su declaración tres de tres.
Aunque la coordinadora de la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI), María de las Nieves García Fernández, ya recomendó a sus compañeros diputados que presenten sus declaraciones tres de tres.
García Fernández incluso hizo la misma invitación al diputado por el Partido Unidad Popular (PUP), Miguel Bernardi Aquino, “porque usted es de casa y sabe que se le quiere”.
Aunque vistos los resultados, es evidente que a nuestros representantes populares y funcionarios del gabinete estatal les cuesta mucho dar a conocer su patrimonio, las relaciones familias y políticas que podrían enturbiar su desempeño laboral y, sobre todo, los cambios que registran su patrimonio de un año a otro.
Así que habrá que esperar hasta finales de marzo para saber qué funcionario público del gabinete de Alejandro Murat Hinojosa cumplió con su instrucción y quien, de plano, no tiene ningún interés de rendir cuentas y transparentar su desempeño en el servicio público.
