El Paquete Económico 2026 vuelve a colocar a la educación en el centro del debate público, especialmente en estados como Oaxaca, donde los rezagos históricos en cobertura, infraestructura y permanencia escolar se cruzan con un escenario presupuestal limitado. De acuerdo con el estudio Paquete económico 2026: ¿Hay inversión en educación?, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el gasto educativo crecerá el próximo año, pero de forma desigual y con efectos preocupantes para la educación media superior y superior.
Un presupuesto que aún no alcanza
A nivel nacional, en 2026 se destinarán alrededor de 1.2 billones de pesos al sector educativo, lo que equivale al 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Aunque el monto representa un incremento real de 3 por ciento respecto a 2025, todavía se ubica 7 por ciento por debajo del nivel alcanzado en 2015, cuando se registró el mayor presupuesto educativo del siglo. Además, esta proporción queda lejos del 8 por ciento del PIB que la Ley General de Educación establece como meta y por debajo del promedio de los países de la OCDE.
Oaxaca y la apuesta por la educación básica
Para Oaxaca, donde la pobreza, la dispersión geográfica y la alta proporción de comunidades indígenas influyen directamente en el acceso a la educación, la composición del presupuesto resulta clave. El análisis del IMCO señala que 61 por ciento del gasto educativo se concentrará en educación básica, impulsado principalmente por la universalización de la Beca Rita Cetina. En entidades como Oaxaca, esta política podría beneficiar a miles de familias; sin embargo, el organismo advierte que el énfasis en transferencias directas no ha venido acompañado de una inversión suficiente en infraestructura, materiales y formación docente.
Preescolar y primaria: avances con focos rojos
En educación básica, el presupuesto nacional alcanzará en 2026 su nivel más alto desde 2015, con 766 mil millones de pesos. Aun así, persisten retos graves que afectan con mayor fuerza a estados del sur. Entre 2023 y 2025, más de 223 mil niñas y niños quedaron fuera del preescolar en el país, y el programa destinado a fortalecer la educación inicial apenas crecerá 0.5 por ciento real.
En primaria, la tasa de escolarización cayó a 94.5 por ciento. El IMCO advierte que el abandono se concentra en comunidades indígenas y rurales, una realidad visible en Oaxaca, donde además el programa de Educación Básica Comunitaria enfrentará un recorte real de 20 por ciento en 2026.
Media superior: menos recursos, más jóvenes fuera
El panorama se complica en la educación media superior, que tendrá un recorte real de 3 por ciento el próximo año. A nivel nacional, 2.5 millones de jóvenes permanecen fuera del bachillerato. En estados con altos índices de pobreza y empleo informal, como Oaxaca, el trabajo temprano continúa siendo una de las principales causas de abandono escolar.
Universidades con el presupuesto más bajo del siglo
En educación superior, el diagnóstico del IMCO es contundente. El presupuesto para este nivel será de 181 mil millones de pesos, equivalente a apenas 0.6 por ciento del PIB, con una reducción real de 4 por ciento respecto a 2025. Se trata del nivel más bajo de financiamiento desde el año 2000 y de una caída acumulada de 40 por ciento desde 2015.
Para Oaxaca, donde las universidades públicas estatales dependen en gran medida de las aportaciones federales, este recorte se traduce en menores recursos para ampliar matrícula, mejorar infraestructura y reducir la deserción. El estudio advierte que las universidades estatales enfrentarán un recorte promedio de 7.2 por ciento real.
Becas al alza, inversión en duda
El IMCO subraya que, mientras el presupuesto para becas crecerá 31 por ciento en 2026, la inversión en educación superior continúa disminuyendo. Esta tendencia, señala el organismo, pone en riesgo la formación de profesionistas y la capacidad de los estados para impulsar el desarrollo económico a largo plazo. En Oaxaca, donde la cobertura universitaria es limitada y la migración juvenil sigue siendo una alternativa ante la falta de oportunidades, la reducción presupuestal profundiza las brechas existentes.
Los retos pendientes
Ante este escenario, el instituto plantea la necesidad de replantear las prioridades del gasto educativo. Entre sus recomendaciones destacan fortalecer la inversión en infraestructura en media superior y superior, reforzar los programas que atienden rezagos en comunidades vulnerables, evaluar el impacto real de las becas en la permanencia escolar y alinear las metas educativas con la dinámica demográfica.
Para Oaxaca, estas recomendaciones adquieren especial relevancia, ya que sin una estrategia integral que combine apoyos económicos con inversión estructural, los avances en educación seguirán siendo limitados frente a los desafíos históricos que enfrenta la entidad.
