Una visión primordial que debe tener la nueva Constitución del estado es la interculturalidad; reconocernos ya como un estado intercultural, en el que los pueblos y comunidades indígenas y afrodescendientes tengan reconocidos sus derechos en la Carta Magna, asevera el consejero jurídico, Geovany Vásquez Sagrero.
En entrevista con Noticias, Voz e Imagen de Oaxaca, explicó que la nueva Constitución debe ponderar principios del Derecho Positivo con los Sistemas Normativos Indígenas, a fin de que haya una amalgama de ambos.
“Porque no se imaginaba la transición filosófica del Derecho, desde una visión positiva del Derecho; de la visión de la ley es dura, pero es ley, a una visión postpositivista; donde principios, reglas, que pueden amalgamarse y plasmarse en un mismo sistema, en una visión plural de normas; por ejemplo, la máxima de un ciudadano un voto, que es la máxima universal, en la comunidades indígenas no se puede aplicar porque simplemente su forma de organización, su visión, su requisito de elegibilidad parten de tradiciones ancestrales, que han sido repetidas constantemente como una fuente formal del Derecho que se vuelve costumbre, pero además tiene una validez y una obligatoridad dentro de las asambleas. Esto no está dentro del espíritu de nuestra Constitución, aunque en el 90 fue de avanzada y sería interesante plasmarlo en la Carta Magna estatal”.
Señaló, además, que ante las lagunas que existen en las normas, la resoluciones jurisdiccionales van orientando en el sentido de cómo ir solventando estos faltantes de ley, como por ejemplo la visión del sufragio universal en comunidades indígenas, la visión de la paridad electoral en pueblos y comunidades indígenas, entre otras más, que ha tenido que ser suplido por resoluciones en los tribunales electorales; pero también la visión a la que se deben adaptar los jueces federales, los magistrados federales, en este reconocimiento.
La instalación del Mecanismo para la Implementación y Protección de los Derechos de los Pueblos Indígenas, pues coordinará los trabajos para la plena implementación de la Reforma Constitucional sobre Derechos de los Pueblos Indígenas. https://t.co/SMA6WNUGkB
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) December 16, 2024
“Esto es algo que vale la pena analizar y, por eso, en esta circunstancia lo que se ha planteado es un reto y desde luego se requiere el apoyo de la sociedad civil, de la academia, de los pueblos originarios, porque no queremos que sea una visión única de Gobierno y haremos este esfuerzo por construir este proyecto”.
Expresó que también se requiere explicar a los ciudadanos de qué les sirve que haya una nueva Constitución, porque sería en vano tener un nuevo texto normativo sin que vea tangiblemente una tutela en sus derechos.
“Es ahí donde creo que todos debemos ir abonando y construyendo; queremos pues que esta nueva Constitución pueda hacerse visible en favor de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas, pero también de toda la población como elemento primario del Estado”.
Dijo que, incluso, en el reconocimiento del mismo territorio, como tal, porque existen varios vicios en los linderos estatales que ha detectado la Comisión de Límites, ya que nuestra Constitución señala municipios colindantes con estados vecinos que realmente no colindan, que son errores que se encuentran ya desde hace muchas décadas en nuestra Constitución y es el momento también de aprovechar para corregirlos; y, asimismo, en el tema del avance que ha habido conforme al Control Constitucional, el Control de Convencionalidad, el avance en los derechos humanos, en los tratados internacionales, que ya puedan estar incorporados dentro de la misma norma, sin la necesidad de que se tenga que acudir ante un juzgador para que haga un Control Difuso de Constitucionalidad o para que haga un Control de Convencionalidad, sino que este directamente en este nuevo texto normativo; “consideramos que estos son temas importantes que deben estar en esta nueva Constitución”.
La Reforma Constitucional sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos se ha traducido a 50 lenguas ante una suma de esfuerzos entre el INPI, la Universidad de las Lenguas Indígenas de México (ULIM), y el INALI.https://t.co/5xfunuuoKM >
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) December 10, 2024
Vásquez Sagrero destaca que Oaxaca siempre ha sido punta de lanza en el sentido de establecer figuras jurídicas que a la postre se han incorporado a la Constitución federal, por ejemplo, la Constitución de 1857 retoma el proyecto de reforma que se había suscitado en el estado para la elección de jueces y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a través del voto popular, una figura juarista que se lleva a la Carta Magna; y las siete Leyes de Reforma tienen su génesis en Oaxaca cuando Juárez propuso figuras jurídicas como el Registro Civil.
Añadió que en los 90 Oaxaca también fue punta de lanza para que todas las autoridades jurisdiccionales, electorales, pudieran reconocer los usos y costumbres, “por lo que fuimos avanzada en ese sentido; ahora con la reforma que se tiene con la reforma al artículo 2° de la Constitución federal, en materia de pueblos y comunidades indígenas, su reconocimiento como sujetos de derecho, se nos hace importante que exista una nueva Constitución local”.
Recordó que el Derecho es cambiante como un árbol vivo y se tiene que ir adaptando a las situaciones.
“Si la ley por excelencia es la fuente formal del Derecho y el proceso legislativo tiene como producto la ley, pues vamos a poner todo de nuestra parte para llevar buen puerto esta propuesta, con la convocatoria a foros a fin de formular una iniciativa que sea perfectible y enriquecida en el proceso formal legislativo; pero también, sería en Oaxaca la cuarta Constitución de la Cuarta Transformación”.
“Vale la pena hacer el esfuerzo, se tienen las condiciones, se tiene la coyuntura; creo que la adquisición de derechos de sectores vulnerables ha establecido nuevos parámetros, como es el caso del respeto a las preferencias sexuales, la comunidad, y para ejercer esos derechos no debe ser necesario recurrir a un Juicio de Amparo, sino que mejor que el propio texto constitucional lo garantice; hay que ir de acuerdo a las nuevas realidades de nuestra sociedad, siendo respetuosos de todas las ideas, creencias, ideologías. Hay que pensar en los nuevos derechos que a través de los años han ido adquiriendo las mujeres, los niños, los adolescentes, las personas adultas, los grupos vulnerables, y que no se ven en la necesidad de acudir a la justicia federal para hacerlos efectivos, porque no están reconocidos todavía en nuestra Constitucional local; porque, además, esto vendría también a recomponer las legislaciones secundarias”.
