La inconformidad entre los comuneros del barrio Lieza continúa en aumento. El pasado fin de semana, decenas de habitantes se reunieron frente a la Casa Comunal para acordar la solicitud de remoción de la actual mesa directiva del Comisariado de Bienes Comunales, a la que señalan de presuntas irregularidades en el manejo de los recursos y de negarse a rendir cuentas sobre la administración del patrimonio comunitario.
Durante la reunión, los asistentes manifestaron que desde hace varias semanas han solicitado la realización de una asamblea formal para conocer el estado financiero de los bienes comunales y esclarecer el destino de los recursos administrados por el presidente del comisariado, Alonso Sánchez Romo, y el tesorero. Sin embargo, aseguran que hasta el momento no han recibido la información solicitada.
Los comuneros señalaron que esta es la segunda ocasión en que el tesorero no se presenta a una reunión convocada específicamente para exponer el informe financiero. De acuerdo con los asistentes, la ausencia fue atribuida a un problema de salud; no obstante, indicaron que no se presentó documentación que acreditara dicha situación ni se fijó una nueva fecha para llevar a cabo la rendición de cuentas.
La falta de información ha incrementado la desconfianza entre los integrantes de la comunidad, quienes consideran indispensable transparentar el manejo del patrimonio comunal y garantizar que los recursos sean administrados conforme a la normatividad vigente.
Ante este escenario, los comuneros acordaron impulsar la remoción de la actual mesa directiva y solicitar la intervención de las instancias agrarias competentes para dar seguimiento a sus demandas y garantizar un proceso transparente.
Los inconformes señalaron que su principal objetivo no es generar confrontaciones, sino recuperar la confianza en las autoridades comunales mediante una administración abierta, con informes periódicos y mecanismos de rendición de cuentas que permitan conocer el destino de cada uno de los recursos que pertenecen a la comunidad.
