Mientras el Gobierno del Estado celebra una reducción del 12.5 por ciento en el promedio diario de homicidios dolosos durante los primeros diez meses del año, la violencia sigue dejando víctimas en distintas regiones de Oaxaca. En las últimas 24 horas, cuatro personas adultas y una menor fueron asesinadas en hechos ocurridos tan sólo en el Istmo de Tehuantepec.
Según el informe del Gabinete de Seguridad federal, Oaxaca se encuentra entre las 26 entidades del país que lograron disminuir la incidencia de homicidios dolosos respecto a 2024. El gobierno estatal atribuye estos resultados al programa Oaxaca Segura, que incluye despliegues tácticos, patrullajes y labores de inteligencia en zonas consideradas de alto riesgo.
Sin embargo, la realidad en las calles ofrece un panorama distinto. El 10 de noviembre, un mototaxista fue asesinado a balazos en Juchitán, mientras que horas más tarde se reportó un triple homicidio en ese mismo municipio del Istmo de Tehuantepec: dos mujeres, un hombre y una menor —hija de una de las víctimas— fueron ejecutados a balazos durante la noche del lunes.
Ante los recientes hechos, autoridades estatales anunciaron el reforzamiento de operativos en coordinación con la Guardia Nacional y la Fiscalía General del Estado. No obstante, organizaciones civiles insisten en que las estrategias deben ir más allá de la estadística y enfocarse en garantizar seguridad real a las comunidades que viven bajo el temor constante de la violencia.
