Los bajos ingresos salariales se palpan en la actividad comercial del Mercado de Abasto. Todavía hace cinco años Hortencia Raymundo Maldonado, veía desde días previos a la Navidad como las ventas de bacalao y camarón seco empezaban a incrementarse.
En sus 39 años de vendedora de pescado seco ha visto claramente que las ventas siguen una picada guiada por una limitada economía que alcanza con más fuerza a los estratos con limitado poder adquisitivo.
“Han bajado mucho las ventas, yo creo por lo mismo caro que estaba el producto, cinco o seis años atrás se vendía muy bonito todo esto que está exhibido acá, ahora no hay dinero, la gente gana muy poco, no aumentan los sueldos, por eso la venta se reduce, compran muy poco”, analiza.
Hoy martes va a comprar “otro poquito” de mercancía que le traen desde Puerto Madero, Chiapas, pero no sabe “a cómo va a llegar” y si se tenga que subir o quede normal, a 160, 180 o 200 pesos el kilo de bacalao, dependiendo de la calidad.
"Por lo caro, la gente compra muy poco, medio kilo o un cuarto, un kilo es lo más que se vende".
Aún así espera triplicar sus ventas. Si en días normales vende 10 o hasta 15 kilos, a partir del 23 próximo puede llegar a expender 50 o 60 kilos de bacalao.
“A la 'mera' hora es cuando se anima la gente, el mismo 23 vendemos otro poquito más. Mucha gente hace el esfuerzo para que no se pierda la tradición, prepara su cena con su bacalao, ya sea a la vizcaína o capeado con huevo”, cuenta intocable por el desánimo de las bajas ventas.
Mil pesos, por lo menos
Cenar con bacalao implica destinar de 500 a mil pesos para adquirir los ingredientes, dependiendo del número de comensales y el lugar donde se hagan las compras.
Ese cálculo lo hace María Ramírez Sarmiento, quien no sólo ofrece bacalao sino hasta asesora a la clientela primeriza con los ingredientes y la forma de preparar la cena.
“Si es el bacalao para hacerlo como chile relleno se tiene que poner a remojar de un día para otro, después se sala, se enjuaga, se hace pedazos, se prepara el huevo a punto de turrón, se fríe y se sirve con ensalada, arroz blanco o rojo”, afirma.
Si la cena será para diez personas, eso implica un presupuesto mínimo de mil pesos, “con dos o tres kilitos de bacalao”, cada uno puede alcanzar un precio de hasta 240 pesos.
Romeritos con camarón seco es la otra opción, pero casi el costo es el mismo, desde 160 pesos a 240 pesos el kilo, si se elige el de mayor tamaño.
Si el presupuesto es todavía más limitado, “para quienes quieren algo económico la opción es el pollo, porque el pescado si está algo 'carito'”.
