Cuando Fabiola Rodríguez llegó la mañana de ayer al Mercado de Abasto a realizar sus compras sonrió cuando encontró el kilogramo de aguacate en 40 pesos, 25 por ciento menos que la semana pasada.
La alegría se esfumó cuando su “marchanta” le dio el precio de la cebolla: 18 pesos el kilógramo, si deseaba la de menor tamaño y 22 pesos la grande, más del doble de los 8 y 10 pesos que pedían hace unos días.
Las compras que guarda en su carrito de metal tienen que estar bien analizadas y medidas: “Traigo 400 pesos y me debe alcanzar para todo mi gasto”; aclara que eso incluye la carne y el pasaje de ida y vuelta en camión a El Polvorín, en San Antonio de la Cal.
El riesgo de ser asaltada, soportar el caos de las protestas o el hedor de la basura descompuesta, para ella lo valen. Si entrara a una tienda de autoservicio el kilogramo de aguacate atlixco lo encontraría en 58 pesos con 70 centavos y la cebolla en 29.70, un tercio más caro.
“Si se lleva poquito de todo con 200 pesos alcanza”, asegura Guadalupe, empleada de uno de los puestos de expendedores poblanos que cada lunes expenden cerca de las riberas del Río Atoyac y la prolongación de Nuño del Mercado, ya en la parte externa del mercado más grande de Oaxaca.
Las razones del aumento
Si sube el precio de un producto, como la cebolla “es porque dicen que no hay mucho por donde lo compran, allá en Puebla”. Así como subió la cebolla también paso lo mismo con el limón, de 10 pesos se elevó a 13 pesos el kilógramo.
El vaivén en los precios a Bernardina Fuentes no le asusta. Cada lunes dedica dos horas para recorrer puestos del exterior e interior del Mercado de Abasto, algo que disfruta porque hace que 200 pesos le rindan.
“Compro varias cosas y me súper alcanza: verduras, ejotes, papas, chayote, pepino, limón y lechuga para toda la semana. Ahorita lo que subió fue la cebolla”, dice segura una mujer que es fiel a sus compras en esta zona, hacerlo en la tienda cercana en donde vive, en Santa Lucía del Camino, significa pagar el doble.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los hogares (ENIGH) 2016, el gasto corriente monetario promedio trimestral por hogar es de 28 mil 143 pesos, 35.2 por ciento, 9 mil 906 pesos, se destinan a alimentos, bebidas y tabaco.
