Septiembre se ha elegido como el mes de Concientización sobre la prevención del suicidio, pues aunque es algo que existe, sigue siendo un tabú e incluso hay muchos mitos alrededor de esta acción.
Ali Zuhey Escalona, quien es psicoterapeuta, resalta que se debe abrir un diálogo para hacer conciencia sobre el hecho, además de pedir ayuda por parte de las personas que están pensando en esta “salida”.
Explica que hay varios mitos alrededor del suicidio y muchos de los discursos que existen es que es un “acto de valentía” de parte de quienes lo comenten; no obstante, la realidad es que se trata de un sufrimiento interno y desesperanza, en donde las expectativas del futuro no superan el presente doloroso.
Mitos del suicidio
La psicoterapeuta señala que muchas personas que no han pasado por estos momentos, tiene un discurso de que las personas que quieren suicidarse sólo deben tener que “pensar positivo y echarle ganas”.
“No sólo es echarle ganas, pues no es que a la persona le guste estar sufriendo. Se requiere ayuda profesional para contar con las herramientas necesarias”, subraya.
Resalta que hay muchas personas que aseguran que quienes se suicidan o intentan hacerlo es porque ya no quieren vivir; no obstante, quienes lo cometen es porque ya no quieren sufrir y aliviar el dolor que sienten internamente.
No todo es tristeza y llanto
Por su parte, la psicoterapeuta Karen Ofelia Cruz Hernández señala que aunque siempre se asocia la depresión a la tristeza y llanto, muchas veces las personas que tienen depresión se ríen, platican y conviven con sus seres queridos.
Subraya que siempre se debe estar al pendiente con las acciones de nuestros familiares y amistades, pues algunas señales de alerta son la disminución de interés de situaciones que antes causaban placer, dejar de hacer lo que les gusta, pérdida o aumento de peso, del apetito, insomnio o dormir mucho, sentirse sin energía y/o fatigado.
La especialista explica que algo que distingue a la tristeza de la depresión es el tiempo en el que se está con estos síntomas, pues en el caso de la depresión aparecen diariamente, varias veces al día o a la semana.
Expone que existen muchos factores genéticos, biológicos, ambientales y personales para que una persona desarrolle depresión; pero si no se trata, las consecuencias se verán reflejadas en distintos niveles, pues las personas se aíslan, el nivel de productividad es bajo, puede causar trastorno de alimentación, y otros mentales, por lo que subraya que no sólo puede ser el suicidio.
La psicoterapeuta subraya que también existe la depresión en niños y adolescentes, pero no se ha tomado en cuenta o con seriedad, lo cual tiene que cambiar, pues es un peligro para su futuro y la calidad de vida que vayan a tener.
Por ello, recomienda preguntarle a esa persona que has notado últimamente que se ha alejado o aislado o a la que ves más callada de lo normal o diferente sobre cómo se siente, si necesita algo o hay algo que puedas ayudarle.
“Más vale que piensen que somos exageradas y tener la oportunidad de ayudar a salvar una vida, a no hacer nada por pena de preguntar”, señala.
Algunas aplicaciones para acompañar el proceso terapéutico:
- Positive Thinking
- Optimism
- Urwell
Señales de alerta:
- Disminución de interés de situaciones que antes causaban placer
- Dejar de hacer lo que les gusta
- Pérdida o aumento de peso
- Pérdida del apetito
- Insomnio o dormir mucho
- Sentirse sin energía y/o fatigado
PARA SABER
La Organización Mundial de la Salud (OMS)define el suicidio como un acto deliberadamente iniciado y realizado por una persona en pleno conocimiento o expectativa de su desenlace fatal.
Algunos factores:
- biológicos
- genéticos
- psicológicos
- sociológicos
- ambientales
