Las celebraciones patronales son parte de una costumbre que da identidad a un pueblo; y Tehuantepec no es ajeno a ello. Agosto es uno de los meses más festivos para quienes se identifican con la fe católica, y lo celebran con devoción y alegría.
Las festividades religiosas provienen de los tiempos prehispánicos; con la conquista española y la llamada evangelización se da una manera muy particular de celebrar las fiestas patronales en honor a un santo.
En las fiestas predomina el colorido de los atuendos y adornos de los lugares donde se lleva a cabo la fiesta.
Inicia agosto con la fiesta patronal en honor a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden dominica. La fiesta es el 4 de agosto, pero la comunidad católica comienza desde el 25 de julio con el novenario.
Al terminar la llamada Fiesta Pueblo en honor a Santo Domingo de Guzmán, continúa el 15 de agosto en el barrio de Santa María Reoloteca, organizada por las sociedades Estrella del Norte y Estrella del Sur. El 17 es en el barrio San Jacinto y el 18 en Santa Cruz Tagolaba en honor a la Virgen de Santa Elena de la Cruz, afirma el historiador Mario Mecott.
Precisa que a las diversas festividades llegan visitantes de otros estados y hasta extranjeros para conocer las costumbres y tradiciones de Tehuantepec; también concurren pueblos aledaños.
La gastronomía y la música forman parte de todas las celebraciones, y donde el sector productivo aprovecha para hacerse de un recurso para continuar con sus actividades. Por lo que son días para aprovechar y disfrutar al mismo tiempo las diversas fiestas.
Las fiestas religiosas son importantes para la comunidad católica, pues según la creencia, si no se llevan a cabo, auguran afectaciones a lo más íntimo de la vida de los mayordomos, encargados de organizar la fiesta.
¡A festejar!
- Inicia agosto con la fiesta patronal en honor a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden dominica. La fiesta es el 4 de agosto, pero la comunidad católica comienza desde el 25 de julio con el novenario.
