Los ocho meses de la administración actual no han sido suficientes para que los Servicios de Salud de Oaxaca determinen el monto real de la deuda heredada por el sexenio pasado. Las estimaciones de los pasivos se mantienen en más de 5 mil millones de pesos, entre obras inconclusas y servicios que todavía no se comprueban que se prestaron.
“Primero hay que determinar que sean procedentes. Nos hemos encontrado que reportan adeudos, pero no hay contratos, constancia de que se prestó un servicio o se entregó un bien”, aseguró el titular de los Servicios de Salud de Oaxaca, Celestino Alonso Álvarez, en una conferencia de prensa sin un tema en concreto, y realizada la tarde de ayer en la sala de juntas de la oficina central de la dependencia, donde no se ha colocado la foto del ex secretario de salud Germán Tenorio, para complementar el cuadro de los antecesores.
Y añadió: “Para que un servidor pueda comprometer un recurso debe existir un presupuesto autorizado; existe todo un procedimiento que se tiene que validar. Si no están las constancias de que el servicio fue prestado es muy difícil pagar porque se puede caer en una responsabilidad”.
En el caso de los servicios que se conocen como terceros no institucionales y que abarcan los pagos a cajas de ahorro y bancos que solicitaron trabajadores, se tiene un registro de 400 millones de pesos.
Sería en septiembre cuando la revisión concluya y pueda saberse el monto real de la deuda. A la par se concluiría otro proceso de los servicios personales que “en conjunto con la Secretaría de Hacienda, con la Secretaría de Salud, la Contraloría del Estado, la Auditoria Superior de la Federación y los servicios estatales de salud”. Por ahora no se tiene la certeza de si existen "aviadores" en la nómina y cuánto se les paga sin que trabajen.
Sin precisar qué dio pie a esa revisión, rechazó la posibilidad de que se deba a algún indicio de irregularidades: “No puedo uno hacer señalamientos que no sean firmes. En el proceso de revisión se debe concluir si hubo o no alguna irregularidad, tengo que tener el soporte”. Dijo saber que a la par la Secretaría de la Contraloría y Transparencia realiza ocho auditorias.
Dos mil 200 millones de la deuda que se estima en 5 mil millones de pesos están relacionados con las 114 obras iniciadas en los últimos siete años, en la parte final del período de Ulises Ruiz y toda la administración de Gabino Cué. 87 de esas obras inconclusas no cuentan con certificados de procedencia.
