Pasar al contenido principal

Ser honesto y honrado, la mejor protección para un abogado

Foto(s): Cortesía
Tomás Martínez

Para ser abogado no sólo basta con terminar la carrera de Derecho. Hay que ejercer la profesión y litigar la defensa de las personas. Sólo así se conocen realmente las leyes y se aprende a aplicarlas, respetando los derechos humanos, indicó el licenciado en Derecho, Jesús Matías Hernández.

 

Agregó que el término "abogado" no es lo mismo ni gramatical, ni lingüística, ni filosóficamente. El abogado hoy en día es un profesionista del derecho que ejerce la abogacía defendiendo causas ajenas a través de juicios.

 

 

Dijo que "actualmente existe confusión y se piensa que por  haber cursado la licenciatura en Derecho, aunque (el profesionista) se desempeñe como investigador, juez, magistrado, fiscal o ministro, ya es 'abogado'. Esto no es así. Aquellas actividades son las opciones de trabajo que puede desempeñar el licenciado en Derecho,  pero la profesión de abogado es prácticamente otra carrera que se deriva de esa licenciatura, porque un abogado se hace con el arduo trabajo de la abogacía. En la actualidad es muy difícil ejercer este oficio porque impera la corrupción, la impunidad".

 

 

Un día para celebrar

 

 

–​¿Cómo surge la idea de celebrar a los abogados en esta fecha, 12 de julio?

 

 

–En nuestro país fue el presidente Adolfo López Mateos quien, en 1960, instituyó el Día del Abogado, el 12 de julio, partiendo de dos hechos importantes: que en esa fecha se impartió la primera Cátedra de Derecho en la Universidad Real y Pontificia de México en 1553. También ese día, pero de 1524, se dictaron las Ordenanzas de buen gobierno. Desde entonces (1960) a la actualidad, cada año el Gobierno de la república entrega, en un emotivo homenaje, un reconocimiento a los más destacados abogados mexicanos; aunque por desgracia se le entregan también reconocimientos a los que no son abogados y sólo terminaron una carrera de derecho.

 

 

–​¿Qué abogados destacados han existido en la historia de la humanidad?

 

 

–Considero que el abogado más importante en la historia de la humanidad fue Nicodemus, el abogado de Jesús de Nazareth durante su juicio ante el sanedrín (consejo supremo nacional y religioso de los judios). A él se le atribuye la frase: “La ley no condena a nadie sin un juicio justo”.

 

 

"El abogado de ascendencia judía, rico y acaudalado, defendió al Mesías durante ese sumario. Esto tiene diversos significados y connotaciones a la luz del cristianismo y de la justicia universal. La defensa del abogado Nicodemus se hizo en ambiente de tensión y enfrentamiento, con un olor profundo a mentiras, violencia y muerte; pero este abogado se impuso a pesar de todo y esgrimió muchos argumentos a favor de Jesucristo. No era para menos, pues estaba de por medio una penalidad sumamente gravísima: la crucifixión".

 

 

Benito Juárez

 

 

–¿Y en México?

 

 

–Se encuentra Benito Juárez, cuyo apotegma sigue siendo respetado en la historia: "El respeto al derecho ajeno, es la paz". Es una referencia en el Derecho. De ahí siguen otros personajes, y en la historia reciente, el maestro universitario Ignacio Burgoa Orihuela, quien en 1982 denunció penalmente al expresidente José López Portillo, que recién había dejado ese cargo, por traición a la patria y otros delitos. Aunque en esos años la Procuraduría General de la República ordenó archivar la averiguación previa cuando era titular el doctor en derecho, Sergio García Ramírez. Otros son el abogado Ramón Sánchez Medal, un destacado civilista, autor de varios libros, quien denunció a las autoridades gubernamentales por la expropiación bancaria en 1982, y  Marcos Castillejos Escobar, afamado por la dureza de sus intervenciones en los tribunales.

 

 

Para el licenciado, "la profesión es de alto riesgo, porque se tocan intereses ajenos y se antepone la vida, la libertad o el patrimonio"; por eso recomendó actuar con apego a la ética profesional, con valores y principios, no sobornando a las autoridades, no presentando testigos falsos, documentos alterados, cambiando los hechos o cobrando por adelantado.

 

 

–¿Qué piensa de la colegiación obligatoria para esta profesión de la abogacía y la certificación para ejercerla en el nuevo sistema de justicia penal?

 

 

–Es buena. Ahí se condiciona que el abogado pertenezca a un colegio o a una barra de abogados; pero si se va a certificar a los abogados para que acrediten sus conocimientos y destrezas, quienes deben examinarlos deben ser abogados que conozcan la profesión para bien de la sociedad.

 

 

–¿Cuál es su opinión sobre las reformas constitucionales de 2008 en materia penal, 2011 amparo y derechos humanos?

 

 

–Fueron reformas muy grandes, de muchas implicaciones. Por ejemplo, pasar de un sistema penal tradicional, primordialmente escrito y anquilosado,  a uno de corte acusatorio, oral y videograbado, ha sido muy complicado; pero será por el bien de la justicia y de los justiciables. Poco a poco lo iremos conociendo y entendiendo, no solamente las partes del proceso, sino también la sociedad.

 

 

Falta capacitación

 

 

–¿La profesión se encuentra saturada?

 

 

–Es falso, la profesión de abogado no está saturada, al contrario: hacen falta abogados, sobre todo buenos abogados, honestos, eficaces, éticos; a lo mejor existe saturación en licenciados en Derecho, investigadores, docentes, que repito, no es lo mismo. Y como ejemplo de lo anterior  me han pedido en otros estados que les recomiende abogados especializados en derecho agrario, en Jalisco y Nuevo León.

 

 

Dijo que la mayoría de los jóvenes que terminan la licenciatura en Derecho se ponen a trabajar donde ganan dinero, pero no siguen la capacitación para ser buenos abogados y ejercer la profesión de tiempo completo.

 

 

–¿Cómo se imparte la profesión de abogado en las universidades?

 

 

–Por desgracia esta profesión de abogado no se imparte en ninguna universidad, excepto en la Escuela Libre de Derecho. En el resto lo que se imparte es la licenciatura en Derecho, y en muchos casos las clases las imparten funcionarios que envían a sus ayudantes. Los abogados están en audiencias.

 

 

Vocación y convicción

 

 

​–¿Cuál es el caso más emblemático que le ha tocado defender como abogado?

 

 

–Curiosamente el de un magistrado agrario que había sido mi jefe años atrás. Me encomendó la revisión de su demanda de amparo en un caso inédito de no ratificación a ese cargo por parte del Senado de la república. Fue un caso muy importante en la historia de esos tribunales. Luego vinieron otros casos sobre la destitución de un juez de distrito y la de un magistrado de circuito; y otros, como jueces y la liberación de unas personas que fueron condenadas a 30 años, cuyo expediente llegó a la Suprema Corte.

 

 

–¿Alguna recomendación a la juventud estudiantil?

 

 

–Es una actividad muy bonita, siempre y cuando haya vocación y convicción. No hay saturación, se vive dignamente con los honorarios que se perciben por esta profesión. Es un trabajo de alto riesgo, pero la mejor protección es ser honesto y honrado. La profesión está muy denigrada por los falsos profesionistas o los simuladores del derecho, pero si se actúa con rectitud y valores, se sale adelante en todos los casos. Empiecen a ejercer desde el estudio para no ser simples licenciados en Derecho.

 

 

"En la actualidad es muy difícil ejercer este oficio porque impera la corrupción, la impunidad".

 

 

Jesús Matías Hernández

 

 

Licenciado en Derecho

 

 

Abogado

 

 

Del latín: advocatus, "llamado en auxilio".

 

 

Es aquella persona que ejerce profesionalmente la defensa jurídica de una de las partes en juicio, así como los procesos judiciales y administrativos ocasionados o sufridos por ella. Además, asesora y da consejo en materias jurídicas. En la mayoría de los ordenamientos de los diversos países, para el ejercicio de esta profesión se requieren estudios universitarios en Derecho —licenciatura en Derecho—, estar inscrito en un colegio de abogados o bien tener una autorización del Estado para ejercer.

 

 

El abogado que ejerce de forma altruista por causas públicas es un abogado probono, también llamado ad honorem; y el que defiende a los ciudadanos sin recursos es el abogado de oficio o de turno. (fuente: Wikipedia).

 

 

Licenciado Jesús Matías Hernández

 

 

Secretario de acuerdos del Juzgado Primero de Distrito en Campeche.

 

 

Con especialidad en amparo por parte del Instituto de la Judicatura Federal del Consejo de la Judicatura Federal.

 

 

Catedrático en la Facultad de Derecho de la Universidad Benito Juárez de Oaxaca, Mesoamérica y Univas, en la materia de amparo.

 

 

Conferenciante en la Casa de la Cultura Jurídica María Cristina Tamayo de Salmorán, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.