En la conmemoración del 19 aniversario del desalojo de su plantón instalado en el Zócalo y en calles aledañas, cientos de profesores del Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) de la Sección 22 del SNTE se manifestaron ayer para reclamar castigo a los autores intelectuales y materiales.
“¡14 de junio, ni perdón ni olvido!”, “¡Ojo por ojo, diente por diente, Ulises asesino, la cuenta está pendiente!” y “¡Por que el dolor de la sangre jamás se olvida, los masacrados serán vengados!”, corearon durante la movilización.
La protesta, a la que se sumaron estudiantes normalistas y militantes de organizaciones sociales, salió sobre la Carretera Internacional 190 Cristóbal Colón, en inmediaciones de la Agencia Municipal Trinidad de Viguera y avanzó después sobre la Calzada Madero y Avenida Independencia, para terminar en el zócalo.
Durante el mitin político, la secretaria general de la Sección 22 del SNTE, Yenny Aracely Pérez Martínez, afirmó que el operativo policial del 14 de junio de 2006 convirtió la lucha del MDTEO en una lucha popular, porque se unió el pueblo ante la represión ordenada por “El Carnicero de Antequera”.
“Para muchos, fue una escuela política sindical en las calles”, asentó.
Expuso que la lucha magisterial y popular organizada en la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) ha pasado a la historia no solamente a nivel nacional, sino también internacional.
“Fue un referente de lucha y la Sección 22 fue la punta de lanza”, agregó.
Por esto, subrayó que el MDTEO no olvida ni perdona a los autores intelectuales y materiales de la represión de aquella fecha, porque aún se mantiene en lucha.
“Equivocadamente, Ulises R. pensó que con la fuerza iba a callar las voces del magisterio y del pueblo, porque su lucha sigue vigente”, aseveró.
De este modo, reclamó castigo a los autores intelectuales y materiales, porque las injusticias cometidas en el 2006, han sido toleradas por los Gobiernos anteriores".
“Son cómplices”, remarcó.
Además, dijo que el MDTEO, junto con los otros contingentes aglutinados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), se encuentra en una etapa de reorganización, después de su jornada nacional de lucha de 23 días en la Ciudad de México, por la abrogación de la Ley del ISSSTE 2007 y una jubilación digna.
“Saldremos con más fuerza, miles y miles de trabajadores, junto con el pueblo de México, porque este magisterio no conoce la derrota”, aseguró.
