Octavio Vélez Ascencio
La Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) ofreció su respaldo total a las comunidades zapotecas de San Pedro Mártir y San Pedro Apóstol, opuestas a la ampliación de operaciones de la mina de la empresa canadiense Fortuna Silver Mines.
En una comunicación, la alianza de movimientos y organizaciones expuso que las dos comunidades del Valle de Ocotlán han manifestado su desacuerdo con el desarrollo de una consulta indígena, organizada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para incrementar por 10 años más la autorización a la compañía canadiense.
Expuso que las consultas son utilizadas claramente como una nueva herramienta política pintada como democracia, aunque en realidad profundiza y legitima las acciones de despojo y de desplazamiento forzado, por la imposición de megaproyectos extractivistas.
Subrayó que la Semarnat decidió iniciar la consulta indígena y venderla como un ejercicio democrático y legítimo, al someterse a las presiones de la canadiense, después de no autorizar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Destacó que las comunidades se oponen a la ampliación de operaciones de la compañía canadiense por el impacto ambiental, social y cultural generado por la explotación de la mina, especialmente el derrame de un millón 516 mil litros de la presa de jales en el río El Coyote.
Observó que las afectaciones a las comunidades obedecen a las condiciones de un sistema económico y político injusto con un modelo de enriquecimiento sustentado en la extracción masiva y colonialista, al amparo de un marco jurídico claramente neoliberal.
Ante esta situación, demandó a las instituciones respetar las decisiones de las comunidades que se sustentan en la libre determinación, la autonomía y la autogestión de su territorio, de sus bienes naturales y de sus estructuras de gobernanza.
Además, exigió a la Semarnat detener la consulta indígena por ser un mecanismo de despojo para legitimar un proyecto la misma institución ha rechazado.
Amplían permiso
10 años más la autorización a la compañía canadiense
