Tras meses críticos marcados por una severa sequía y la consecuente baja producción de leche, los productores de queso seco en Santiago Niltepec, Oaxaca, comienzan a vislumbrar un panorama más alentador.
La llegada de la temporada de lluvias ha permitido que la producción de leche empiece a recuperarse gradualmente en la región del Istmo de Tehuantepec. Sin embargo, el sector aún enfrenta severas complicaciones debido a los altos costos de los insumos esenciales y a un periodo de bajas ventas que pone a prueba la resistencia de las familias locales.
El productor Víctor Calderón Medina explicó que pasaron por una etapa difícil donde apenas alcanzaban los mil litros de leche para elaborar unos quince quesos diarios, lidiando con la escasez para abastecer a sus clientes.
Actualmente, el clima les permite volver a almacenar el queso añejo, uno de los productos más apreciados de la gastronomía regional, con el objetivo de tener suficiente inventario para su venta fuerte en los meses de abril y mayo del siguiente año.
A pesar de esta recuperación en el volumen de producción, la crisis económica interna se mantiene debido al encarecimiento de los materiales de trabajo, lo que reduce drásticamente los márgenes de ganancia.
De acuerdo con los testimonios recogidos, insumos básicos como la tonelada de sal duplicaron su precio de mil 500 a cerca de cuatro mil pesos puesta en el municipio, sumado al alza en el costo del cuajo.
Aunque los productores intentan sostener el precio final del queso en mil pesos, el proceso de almacenamiento resulta sumamente costoso en el contexto inflacionario actual.
Con un legado de 25 años dedicados a la elaboración de queso, crema y derivados lácteos, fundadores de negocios locales como la quesería “La Divina” confían en el relevo generacional, asegurando que sus hijos ya dominan el trabajo.
Los productores mantienen la fe en que la estabilización de las lluvias y el repunte de la demanda en los próximos meses les permitirán superar definitivamente el bache de la sequía, preservando así una de las tradiciones gastronómicas más vivas de Santiago Niltepec.
