Como parte de sus acciones de conservación del patrimonio histórico edificado, el Centro Oaxaca del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desarrolló trabajos de limpieza y eliminación de grafitis en la fachada norte del templo de San Cosme y San Damián, en esta ciudad.
La intervención contó con un proyecto previamente revisado por personal especializado de la Sección de Conservación-Restauración del Centro INAH Oaxaca y con la licencia correspondiente para su ejecución.
Los trabajos incluyeron la eliminación de grafitis, el lavado del muro y la aplicación de una capa de protección elaborada con cal y pigmentos, integrada cromáticamente a los tonos originales de los sillares, contribuyendo así a la preservación de este inmueble histórico.
La mayoría de las pintas en este inmueble se registraron durante las últimas movilizaciones del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora el 8 de marzo.
Este templo fue construido en la segunda mitad del siglo XVI.
Se edificó anexo al hospital de San Cosme y San Damián, conocido también como Hospital Real.
La idea fue edificar un templo donde los enfermos tuvieran un lugar para orar y oír misa. A lo largo de los años el templo sufrió diversos daños por los terremotos y poco antes de que entraran en vigor las Leyes de Reforma, el hospital fue clausurado y vendido a particulares en 1860.
A fines del siglo XIX, el templo estaba en ruinas por lo que el entonces primer arzobispo de Antequera-Oaxaca, Eulogio Gillow y Zavalza se propuso reconstruirlo.
En 1945 el edificio pasó a manos del Estado y el templo, que por mucho tiempo estuvo cerrado, volvió a abrirse al culto.
El templo no posee atrio y su fachada simple se asemeja al conjunto de casas que lo rodean.
