La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servitur) anunció que presentará una propuesta para que la reducción de la jornada laboral en México sea gradual, sectorial y se implemente hacia el año 2030, y no de forma inmediata como ha planteado el gobierno federal.
En conjunto con la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), el organismo empresarial advirtió que una reducción uniforme de la jornada laboral —de 48 a 40 horas semanales— sin tomar en cuenta las diferencias entre sectores productivos y el tamaño de los negocios, podría comprometer la estabilidad económica de miles de empresas, así como el empleo y sustento de quienes dependen de ellas.
Según el estudio, el 64 por ciento de las personas propietarias de negocios considera inviable una reducción inmediata sin afectar su operación. Además, 71.4 por ciento señaló que, incluso si se implementa de forma paulatina, la medida conllevará un aumento significativo en los costos operativos.
Por su parte, el 58.85 por ciento anticipa dificultades para cubrir turnos o mantener el nivel actual de servicio. Entre las principales preocupaciones destacan el aumento de los costos laborales, los impuestos, la posible afectación a la atención al cliente y la pérdida de empleos.
Las cámaras empresariales enfatizaron que no todas las actividades pueden adaptarse al mismo modelo laboral pues destacaron que no es lo mismo una planta manufacturera con turnos, que un restaurante con 50 empleados, una tienda de barrio o un pequeño hotel con atención al público extendida y menos de 10 personas trabajando.
En la Ciudad de México, donde existen alrededor de 476 mil unidades económicas, se estima que alrededor de 22,732 podrían cerrar si se aplica la reforma de manera generalizada, de acuerdo con los datos recabados por Concanaco.
Ante este panorama, los organismos empresariales propusieron la creación de un Observatorio de Transición Laboral con participación tripartita —empresas, trabajadores y gobierno— que permita evaluar y ajustar la implementación de la reforma con base en evidencia real.
Concanaco concluyó que si bien avanzar hacia una jornada laboral más justa es necesario, debe hacerse con responsabilidad, diálogo y criterios diferenciados que garanticen tanto los derechos laborales como la viabilidad de los negocios.
