El agente municipal de Puerto Ángel, del municipio de San Pedro Pochutla, concedió un permiso para la destrucción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) con la que los hoteles de la zona turística de este destino de playa trataban sus aguas grises y a cambio, benefició la construcción de una gasolinera.
El responsable de dicha acción es el agente municipal de Puerto Ángel, Pochutla, Jaime Martínez Rodríguez. Con la demolición de la planta tratadora de aguas residuales los habitantes de la región costeña anticiparon la contaminación al medio ambiente y a las aguas del océano Pacífico.
Funciona, mal, pero funciona
En un escrito enviado al director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), un grupo de habitantes de la zona informaron que la PTAR está ubicada a 300 metros de la agencia municipal y, según indicaron, tiene funcionamiento “aunque no es el más adecuado por descuidos de las autoridades municipales y auxiliares”.
La gasolinera que se pretende construir en el predio donde actualmente está la planta, es de inversión privada. El lugar, indicaron, es propiedad del Sistema de Agua Potable (Sapa).
“Para gran parte de la población esta es una situación alarmante porque para muchos el sistema de alcantarillado y aguas negras es de mayor prioridad para la comunidad, asimismo no cumple con los estándares de protección al medio ambiente y la comunidad”, expone el documento.
En este sentido solicitaron la intervención de las autoridades correspondientes porque la demolición de la planta representa un daño al erario público porque fue construida con recursos federales y, con la autorización a la estación de servicio, el beneficio sería privado.
Hortensia Perales Medina, representante del hotel Soraya, de 45 años en presencia en Puerto Ángel, señaló que lo anterior está aparejado con la cancelación del sistema de drenaje para los hoteles establecidos en la zona.
De manera semanal la descarga hacia la planta era de 10 mil litros de aguas grises, los cuales sin drenaje no tendrían lugar de salida.
Hasta el momento -señaló- la alternativa establecida por la autoridad municipal es que se establezcan biodigestores en cada uno de los hoteles afectados, hecho que los empresarios hoteles han visto inviable.
La instalación de fosas sépticas como alternativa -dijo- tampoco es una solución viable ya que incluso es insuficiente si se trata de una familia mayor de cuatro personas. “Nos haría cerrar las puertas”, declaró.
