En una solemne celebración eucarística, el obispo auxiliar electo de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Luis Alfonso Tut Tún hizo ayer por la tarde su profesión de fe y su juramento de fidelidad, en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción.
En la ceremonia, frente a un Cristo crucificado y los evangelios, el sacerdote se comprometió a profesar y enseñar la fe de la tradición de la Iglesia Católica, especialmente en creer en un solo Dios, padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible e invisible.
Así como creer en un solo señor, Jesucristo, hijo único de Dios, nacido del padre antes de todos los siglos, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del padre.
Ante el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, que presidió la celebración eucarística, así como del nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri Cassar y del arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, quienes sirvieron como sus testigos, también manifestó su creencia en la palabra de Dios escrita o transmitida por la tradición y que la Iglesia Católica propone para ser creída, como divinamente revelado, mediante un juicio solemne o mediante el Magisterio ordinario y universal.
Además, se adhirió a las doctrinas enunciadas por el Papa Francisco o por el Colegio de los Obispos cuando ejercen el magisterio auténtico, aunque no tengan la intención de proclamarlas con un acto definitivo
Durante su juramento de fidelidad, se comprometió a ser siempre fiel a la Iglesia Católica y al Papa Francisco, su pastor supremo, vicario de Jesucristo y sucesor en el primado del bienaventurado Apóstol Pedro.
De la misma manera, subrayó que acatará la suprema autoridad de la Iglesia en la persona del papa Francisco, llevará acabo sus mandatos y defenderá con diligencia su autoridad.
Aparte de esto, destacó que fomentará la disciplina común en toda la iglesia, así como la observancia de todas las leyes eclesiásticas, en primer lugar. aquellas contenidas en el Código de Derecho Canónico.
En presencia de una docena de arzobispos y obispos, así como sacerdotes y fieles laicos, resaltó que también pondrá especial cuidado en la buena administración de los bienes materiales de la Iglesia Católica, de manera especial en aquellos destinados al culto divino para la para honesta sustentación del clero, de obras de caridad y del apostolado.
Igualmente, se comprometió a atender con especial predilección a los sacerdotes y diáconos, prudentes colaboradores del orden episcopal, así como a religiosos y religiosas, quienes participan en la misma acción pastoral.
Tut Tún dijo que también tendrá cuidado en la promoción de las vocaciones sacerdotales y religiosas para atender a las necesidades espirituales de toda la iglesia, así como reconocerá y fomentará la dignidad propia de los laicos, así como su participación en las acciones de la misión de la iglesia.
Amor y ternura a los más pobres y sencillos
Antes, en la homilía de la celebración eucarística, el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega afirmó que le llegada del obispo auxiliar fortalece la hermandad de Yucatán con la Iglesia Católica de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, porque la Península de Yucatán pertenecía hace 120 años a esta provincia eclesial.
Del mismo modo, subrayó que el obispo auxiliar como pastor deberá compartir la sana teología en fidelidad, en la tradición y en el compromiso de comunión y sinodalidad con el papa Francisco y toda la Iglesia Católica.
Aunque, observó que no todo es ortodoxia, pues no habrá de faltar la ortopraxis, en el sentido de pastorear a sus fieles con verdadero amor y entrega, no para servirse de ellos, sino para servirlos a ejemplo de Jesús, el buen pastor, quien dio la vida por sus ovejas.
El mitrado pidió a Dios su gracia para que el obispo auxiliar se asemeje a Jesús, el buen pastor, expresando amor y ternura a los más pobres y sencillos, donde encontrará el rostro de Cristo.
